10 armas espirituales para ganar la batalla por la pureza…

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En el mundo encontramos una gran cantidad de tentaciones seductoras que pueden arrastrarnos al pecado, incluso al mejor de los cristianos…

Pantallas luminosas, vestidos y looks provocativos, la moda de Hollywood se esparce amplia y largamente, insinuaciones sugerentes, chistes subidos de tonos, numerosos websites que resultan venenosos- todo esto y una excesiva cantidad de tentaciones seductoras que nos pueden atrapar, incluso al mejor de los cristianos, y arrastrarnos a caer en el pecado contra la virtud de la pureza.

En cierto sentido, el mundo puede resultar terreno minado, donde a la vuelta de cada esquina en el camino aparece una bomba de inmoralidad espiritual, ¡en la que podemos pararnos y hacerla explotar! Vamos a ser honestos e ir al grano, vivimos en una sociedad de peligrosas y muchas veces perniciosas imágenes. ¡Vivimos en una sociedad pornográfica!

Hace 100 años Nuestra Señora se apareció en Fátima a tres inocentes pastorcitos- Beata Jacinta, Beato Francisco y su prima Lucia de los Santos. Nuestra Señora se apareció seis veces a los niños- desde el 13 de Mayo al 13 de Octubre, cuando se dio el gran milagro del sol y del que fueron testigos cerca de 80,000 personas.

Uno de los subsecuentes mensajes de Nuestra Señora al mundo se refería ampliamente a la salvación y también a la perdición de la humanidad. Nuestra Señora señaló en el año 1917 que la mayoría de las almas se perderían en el fuego del infierno principalmente por los pecados cometidos contra el sexto y noveno mandamiento, es decir por pecados de impureza.

Siendo este el peligro presente, nos gustaría ofrecerte una estrategia espiritual que podemos utilizar, un plan aplicable para padres, jóvenes e incluso niños para que podamos evitar los siempre presentes ataques contra la pureza, y que para que si hemos caído, podamos gentil y confiadamente volver al Señor, a través de la intercesión de María, con todo nuestro corazón.

Armas espirituales para ganar la batalla de la Pureza

1.- Armas de oración.

¡Somos débiles, muy débiles! Jesús les recordó a los Apóstoles, así como a todo el mundo, en el Jardín de Getsemaní con estas precisas palabras: “Estén despiertos y recen para que no caigan en la tentación. El espíritu es animoso, pero la carne es débil” (San Mateo 26,41). En lugar de orar, los Apóstoles se durmieron y de esa forma le fallaron al Señor. La razón principal para caer en cualquier pecado, pero especialmente en la impureza, es tanto la falta de oración como una débil y anémica oración.

Los Israelitas pudieron vencer a sus enemigos después que Moisés subió a la cima de la colina, mirando el campo de batalla y alzo sus brazos al cielo. (Éxodo 17,8-13) Para conquistar las imperiosas demandas de nuestra carne y las constantes insinuaciones del mundo y las tentaciones del demonio, debemos (como Moisés) levantar nuestros brazos en oración constante. Jesús nos invita con estas palabras, “Pidan y se les dará…” (San Mateo 7,7), roguemos al Señor por la virtud de la pureza.

2.- No juegues con fuego

Una razón clave por la que caemos en los pecados de la impureza es porque somos incapaces de evitar las ocasiones de pecado. Proverbios no se equivoca “El que juega con fuego termina quemado”… y “El que camina sobre hielo delgado, caerá”…una vez más “Aquel que camina sobre el piso resbaladizo caerá”.

Debemos usar nuestro sentido común y la prudencia.¡Un sencillo ejemplo! Un novio y su novia terminan una rica cena juntos, el novio la invita a su departamento a rezar el Rosario juntos. ¡Imagínate! ¡Seguramente se les olvidaran su rezos y caerán presos de la tentación del enemigo y los deseos de la carne!

3.- Modestia

El Catecismo de la Iglesia Católica identifica a la modestia como la guardiana de la virtud de la pureza (CIC #2521-2524). Todos debemos practicar la modestia. A través del Bautismo nuestros cuerpos se convierten en templos del Espíritu Santo, más aun, templos de la Santísima Trinidad y después de la Comunión en Tabernáculos vivientes del Santísimo Sacramento. Las mujeres nunca deben ser una provocación de pecado para los hombres. Y los hombres no deben dar excusas por divagar su mirada.

Contemplemos alguna noble estatua o pintura de Nuestra Señora- puede ser Nuestra Señora de Guadalupe, Lourdes o Fatima- y te verás impactado por su belleza celestial, pero también por la virtud de la modestia. Que Nuestra Señora sea nuestro modelo y guía especialmente en la práctica de la pureza.

4.- Penitencia

Jesús dijo “Algunos demonios solo pueden ser expulsados con oración y ayuno”. En una ocasión, caminaba y en mi camino había un gran pájaro negro- un cuervo. A medida que me acercaba al pájaro este no se movía. Siempre tuve una especial devoción a San Francisco y pensé que tal vez tenía un don especial hacia los animales. Pero este no fue el caso, de ninguna manera. ¡La razón por la que este no volaba era simplemente porque tenía un ala rota! Esta imagen me hizo tener una reflexión espiritual.

Somos como aves en nuestras vidas espirituales. Estamos llamados a ser como águilas que vuelan alto hacia lo más alto, pero necesitamos dos alas para volar alto- Oración y Penitencia. Para conquistar las imperiosas necesidades de la carne debemos orar y orar y orar, pero también debemos aprender el arte del ayuno y la vida de penitencia. ¡Todos los santos nos han enseñado esta clara lección!

5.- Evita la pereza

Otra enorme puerta de acceso para el demonio de la impureza es el pecado capital de la Pereza o la desidia. Existe un refrán en Ingles que reza “La pereza es el taller donde trabaja el diablo”.

El gran santo y educador y patrono de la juventud, San Juan Bosco experimentaba un gran temor cuando los jóvenes salían a vacaciones, él decía que era la época de cosecha del diablo. ¿Por qué? ¡La razón es evidente- meses de verano, libres y sin nada que hacer! En ese tipo de situaciones el demonio entra rápidamente a tentar en tantas formas y especialmente contra la virtud de la castidad.

¡Una de las primeras razones por las que mucha gente joven- especialmente del sexo masculino- tienen serios problemas con la pornografía en internet y el auto-abuso es porque tienen un exceso de tiempo libre, aburrimiento y acceso fácil a sitios impuros! San Buenaventura lo decía de una forma sencilla:

“Cuando uno está trabajando, ahí puede haber un demonio para tentarnos, pero cuando no tenemos nada que hacer una multitud de demonios está ahí para tentarnos”.

6.- Lenguaje impropio.

En todo momento, lugar y circunstancia debemos controlar nuestra lengua. Santiago Apóstol nos dice “Debemos ser lentos para hablar pero prestos para escuchar” (leer Carta de Santiago 3- Los pecados de la lengua). Pero esto es sobretodo pertinente con respecto a la pureza.

Nunca deben salir de nuestra boca palabras sucias, lenguaje sugerente o grosero, vulgar o con chistes impuros. Más adelante en su vida como un sacerdote maduro, San Juan Bosco se lamentaba que no lograba borrar de su mente un recuerdo de algo, que un hombre vociferó frente al el cuando era apenas un niño. Estaba grabado en su memoria desde que era un joven y aun en su adultez como sacerdote lo recordaba.

Jesús nos advirtió que seriamos juzgados por todas las palabras que salen de nuestra boca. Nunca olvidemos que recibimos el Cuerpo y la Sangre de Cristo en nuestra lengua, nuestras bocas se convierten en tronos para Jesús, el Rey de Reyes y Señor de Señores. ¡Debemos hablar con esa nobleza!

7.- Constante vigilancia-especialmente de nuestros ojos.

El Papa Francisco en sus mensajes nos recuerda constantemente que debemos vigilar sobre nuestra persona. El examen Ignaciano diario es clave. Esta práctica suprema, nos invita a repasar la película de nuestro día y ver donde Dios se ha hecho presente y dar las gracias, pero también donde nuestros corazones se han alejado de nuestro Padre amoroso.

Esto lo podemos aplicar fácilmente a la virtud de la pureza. En oración y de manera reflexiva, observemos y con humildad admitamos cuando nuestros ojos, mente, afectos y corazón han comenzado a alejarse de Dios y han comenzado a jugar con esas cosas que no son de Dios- La Impureza.

Un notable pasaje Bíblico que puede darnos una ventaja importante es la tentación, atracción y caída del Santo Rey David. Un hombre santo, un hombre de oración, con muchos dones, un hombre conforme al corazón de Dios- así era el Rey David. Y sin embargo no mantuvo estricta vigilancia sobre sus ojos, mente y corazón y esto resulto en una caída terrible, una caída que lo condujo a las profundidades de la lujuria y la deshonra.

Ceder a la lujuria lo llevo al adulterio; el adulterio lo llevo al asesinato y el asesinato a la supresión de la conciencia. ¡La historia de David debe ser una advertencia para nosotros! Jesús nos advierte: “Estén despiertos y recen para que no caigan en tentación; el espíritu es animoso pero la carne es débil”

8.- Confesión y esperanza renovada

La debilidad humana prevalece sobre nosotros y nos hace caer. Lo peor de todo, es que más allá de la caída del pecado, el que luego nos llega la desesperación. La más grave falta de Judas no fue la traición a Jesús, sino su desesperación y la falta de confianza en la infinita misericordia de Jesús.

Siendo este el caso, nunca debemos desesperarnos debido a nuestras inclinaciones humanas propensas al pecado y el pecado mismo. Al contrario. San Pablo nos ofrece estas palabras para fortalecernos “Donde abundo el pecado, sobreabundó la gracia de Dios”.

El gran San Agustín, que vivió esclavo del deseo y la impureza hasta sus treinta y tantos años, predicaba la doctrina de “La Feliz caída”. Dios puede hacer que una maldad nos produzca muchas cosas buenas.

De tal forma, que si desafortunadamente hemos caído en un pecado contra la pureza entonces debemos tener la valentía de confiar en Dios y buscar inmediatamente el recurso del Sacramento de Su Misericordia, el Sacramento de la Reconciliación.

Y podemos gozarnos al recordar las palabras del profeta Isaías:

“Vengan, para que arreglemos cuentas. Aunque sus pecados sean colorados, quedarán blancos como la nieve; aunque sean rojos como púrpura, se volverán como lana blanca” (Isaías 1,18).

¡Una buena confesión puede transformar nuestras almas en la belleza de la nieve fresca recién caída en tierra virgen!

9.- Frecuentar la Santa Comunión.

Es de gran importancia salvaguardar la virtud de la castidad en nuestra relación con Jesús en la Santa Eucaristía. La Santa Eucaristía es verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo, Sangre y Alma de la Divinidad de Jesús, el Hijo del Dios vivo.

Cuando recibimos a Jesús en la Santa Comunión recibimos todo eso- ¡Su Totalidad! Recibimos la Mente de Jesús, con Su memoria que purifica nuestros posibles pensamientos impuros. Recibimos la Sangre de Cristo que circula por todo nuestro cuerpo, corriendo por nuestras venas y arterias. Recibimos el Sagrado Corazón de Jesús con Sus más nobles sentimientos; más aún, recibimos la más absoluta pureza del Sagrado Corazón de Jesús.

Si tú así lo quieres, cada Santa Comunión bien recibida es como si recibieras un trasplante espiritual del corazón.

Como lo dice San Pablo: “Puesto en la mente de Cristo, entonces tendremos la mente de Cristo”. Luego Pablo abunda en una de sus más conocidas frases “Ya no soy quien vive, es Cristo quien vive en mi”. La frecuente y ferviente recepción de la Sagrada Comunión es por mucho la más eficaz forma de vivir una vida de pureza- ¡Es Jesús mismo que toma posesión de nuestras vidas!

10.- Nuestra Señora.

Nuestro modelo e intercesora de todas las virtudes. Por supuesto que nuestro tratado de la virtud de la pureza estaría incompleto si no invitamos a Nuestra Señora, la Madre de Santo y puro amor para que esté con nosotros y ruegue e interceda por nosotros. La experiencia nos muestra en las vidas de incontables santos que es a través de su gran amor por Dios y filial confianza y amor por María que ellos han podido vivir vidas santas y de gran pureza.

Santa Faustina Kowalska tuvo un encuentro con el Señor Jesús. Él se acercó a la santa y ciñó su cintura con una faja dorada. Esto simbolizaba un regalo que Él generosamente le entregó a esta santa- El regalo de la perfecta castidad. Su carne estaría totalmente sometida a su mente y espíritu y no volvería a experimentar pensamientos indecentes. Jesús se volvió el centro de su vida, su todo.

De cualquier forma, hay algo importante que anotar, ¡Santa Faustina dijo que ella había estado rogando a Nuestra Señora por este don desde hacía mucho tiempo! Por lo tanto fue a través de la intercesión de la Santísima Virgen María que Santa Faustina adquirió este maravilloso regalo de la castidad perfecta.

Volvamos todos al más puro e Inmaculado Corazón de María y roguemos a María Santísima por su gracia, el vivir ésta sublime Bienaventuranza que Jesús nos enseñó “Felices los de corazón limpio porque ellos verán a Dios” (San Mateo 5,8).

¡Que podamos vivir la pureza en esta vida hasta contemplar la belleza de la Santísima Trinidad- con Nuestra Señora, los ángeles y los santos – por los siglos de los siglos, Amén!

 

Adaptación y traducción al español por Manuel Rivas, para PildorasdeFe.net, de artículo publicado en: Catholic Exchange, autor: Philip Kosloski