Evangelio del día: Tener el corazón sencillo. Jamás condenar…

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San Marcos 2,23-28 – II martes tiempo ordinario: El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado…

Evangelio según San Marcos 2,23-28

El Hijo del hombre es dueño del sábado: En aquel tiempo, en un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: “¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?” Él les respondió: “¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?” Y agregó: “El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado”. Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco

A los fariseos les importaba salir bien de las situaciones. Eran oportunistas, se aprovechaban de las situaciones.

Sin embargo alguno de ustedes podrá decirme:

“Pero Padre, esta gente era observante de la ley: el sábado no caminaban más de cien metros – o no sé cuánto se podía hacer – jamás, jamás iban a la mesa sin lavarse las manos; era gente muy observante, muy segura en sus hábitos”.

Sí, es verdad, pero en las apariencias. Eran fuertes, pero en la parte exterior. Eran rígidos. El corazón era muy débil, no sabían en qué creían. Y por esto su vida era, la parte de afuera, toda regulada, pero el corazón iba de una parte a la otra: un corazón débil y una piel rígida, fuerte, dura.

Al contrario, Jesús nos enseña que el cristiano debe tener el corazón fuerte, el corazón firme, el corazón que crece sobre la roca, que es Cristo, y después, debe ir por el mudo con prudencia: “En este caso hago esto, pero…” Es el modo de ir, pero no se negocia el corazón, no se negocia la roca. La roca es Cristo, ¡no se negocia!.

Éste es el drama de la hipocresía de esta gente. Y Jesús no negociaba jamás su corazón de Hijo del Padre, sino que estaba tan abierto a la gente, buscando caminos para ayudar.

“Pero esto no se puede hacer; nuestra disciplina, ¡nuestra doctrina dice que no se puede hacer!” les decían ellos. “¿Por qué tus discípulos comen el trigo en el campo cuando caminan, el día sábado? ¡No se puede hacer!”. Eran tan rígidos en su disciplina: “No, la disciplina no se toca, es sagrada”.

[…] Éste es el drama de esta gente. Jesús denuncia la hipocresía y el oportunismo.

También nuestra vida puede llegar a ser así, también nuestra vida. Y algunas veces, les confieso una cosa, cuando yo he visto a un cristiano, a una cristiana así, con el corazón débil, no firme, firme sobre la roca – Jesús – y con tanta rigidez afuera, he pedido al Señor:

“Pero Señor, tírales una cáscara de banana delante, para que se haga una linda resbalada, se avergüence de ser pecador y así te encuentre, a Ti que eres el Salvador”.

¡Eh!, muchas veces un pecado nos hace avergonzar tanto y encontrar al Señor, que nos perdona, como estos enfermos que estaban ahí y que iban a ver al Señor para que los curara.

Pero la gente sencilla no se equivocaba, no obstante las palabras de estos doctores de la ley, porque la gente sabía, tenía ese olfato de la fe.

Pido al Señor la gracia de que nuestro corazón sea sencillo, luminoso con la verdad que Él nos da, y así podremos ser amables, perdonador, ser comprensivos con los demás, de corazón amplio con la gente, misericordiosos.

Jamás condenar, jamás condenar. Si tú tienes ganas de condenar, condénate a ti mismo, que algún motivo tendrás, ¡eh!. (Homilía en Santa Marta, 16 de diciembre de 2014)

Oración de Sanación

Señor de mi vida, ven y guía mi camino, bendice este y cada uno de mis días futuros. Concédeme tu infinito amor para llevar la vida en paz, satisfacción y suficientes fuerzas que me permitan seguir adelante

Ven y desborda mi corazón con tu gracia y hazme consciente de esta felicidad de haberte encontrado y haber sentido que cambiaste el rumbo de mi vida en una dirección completamente diferente y segura.

No permitas que, como aquellos fariseos, yo tenga la obsesión por eso que es secundario, eso que ahoga el amor, que nubla el perdón, que disminuye mi deseo de servirte,

Oh mi Señor, libérame de esa mirada tan proclive a la acusación y a la identificación de lo malo en los otros, que no juzgue y que aprenda a ver con ojos compasivos las necesidades de mis hermanos

Quiero tener siempre en cuenta que para Ti la vida está antes que las leyes humanas, y que tus mandatos son fuente de vida nueva, para que así, pueda yo realizar buenas obras con el amor que Tú has sembrado en mi corazón.

Renuévame Señor, renueva mi corazón con el fuego de tu Espíritu. Libérame de las espinas filosas de ese falso orgullo que me hace creer más justo que otros. Tu Poder todo lo puede y me darás el ánimo para no dejarme vencer.

Ven mi Señor, con tu luz y tu sabiduría y ayúdame a entender que para ser constructor de un nuevo orden, debo confiar en el apoyo de tu gracia

Que pueda ser reflejo de tu luz, esa luz que promueve la dignidad del ser humano, y mirar siempre a través de tu Espíritu de tu compasión. Amén

Propósito para hoy

Revisaré a fondo toda esa programación de televisión a la que estoy apegado y y eliminaré aquellas que no me dejan ningún fruto

Frase de reflexión

“Si queremos seguir a Jesús de cerca, no podemos buscar una vida cómoda y tranquila. Será una vida comprometida, pero llena de alegría”. Papa Francisco

Redacción y diálogo: PildorasdeFe.net | Audio: Fraynelson.com

 

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