Evangelio del día: El hipócrita tiene doble cara: es un simulador…

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San Marcos 8,14-21 – VI martes tiempo ordinario: Estén bien atentos ante la levadura de los fariseos, que es la hipocresía…

Evangelio según San Marcos 8,14-21

Atentos contra la actitud de los fariseos y de Herodes: “En aquel tiempo, los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les hacía esta recomendación: “Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes”. Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan. Jesús se dio cuenta y les dijo: “¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?”. Ellos le respondieron: “Doce”. “Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?”. Ellos le respondieron: “Siete”. Entonces Jesús les dijo: “¿Todavía no comprenden?”. Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco

Hay una levadura buena, que hace crecer y una levadura mala, en la cual no hay verdad y esta es la hipocresía.

Yo recuerdo que para Carnaval, cuando éramos niños, la abuela nos hacía unas galletas, y la masa era muy fina, fina, fina era la que hacía. Después la echaba en el aceite y aquella masa se hinchaba, se hinchaba… y cuando comenzábamos a comerla, estaba vacía.

Y la abuela nos decía, en su dialecto las llamaban “mentiras”: “éstas son como las mentiras: parecen grandes, pero no tienen nada adentro, no hay nada de verdad allí; no hay nada de sustancia”. Y Jesús nos dice:

“Estén atentos a la levadura mala, a la de los fariseos”.

¿Y cuál es? Es la hipocresía. Estén bien atentos ante la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.

La hipocresía es cuando se invoca al Señor con los labios, pero el corazón está lejos de Él.

Es una división interna, la hipocresía. Se dice una cosa y se hace otra. Es una especie de esquizofrenia espiritual. Además, la hipocresía es un simulador: parece bueno, cortés, pero detrás de sí tiene un puñal, ¡eh!

Pensemos en Herodes. ¡Con cuánta cortesía – asustado por dentro – había recibido a los Magos! Y después, en el momento de la despedida les dice: “Vayan, y después vuelvan y díganme dónde está este niño ¡para que también yo pueda ir a adorarlo!”. ¡Para matarlo!

El hipócrita tiene doble cara. Es un simulador. Jesús, hablando de estos Doctores de la Ley, afirma: “Estos dicen y no hacen”, es otra forma de hipocresía.

[…] Además, el hipócrita es incapaz de acusarse a sí mismo: jamás encuentra una mancha en sí mismo; acusa a los demás. Pensemos en la pajita y en la viga, ¿no? Y así podemos describir esta levadura que es la hipocresía.

Los niños son el ejemplo de una levadura buena, que siempre dicen la verdad: ¡Con cuánta verdad se confiesan los niños! Los niños jamás, jamás, jamás dicen una mentira en la confesión; jamás dicen cosas abstractas. “He hecho esto, he hecho aquello, he hecho…”.

Los niños, cuando están ante Dios y ante los demás, dicen cosas concretas. ¿Por qué? Porque tienen la levadura buena, la levadura que los hace crecer como crece el Reino de los Cielos.

Y que el Señor nos dé, a todos nosotros, el Espíritu Santo y la gracia de la lucidez para decirnos cuál es la levadura con la que yo crezco; cuál es la levadura con la cual yo actúo. ¿Soy una persona leal, transparente o soy un hipócrita?. (Homilía en Santa Marta, 14 de octubre de 2016)

Oración de Sanación

Señor mío, me siento agradecido porque sé que desde que me levanto estás a mi lado dándome fuerzas para cumplir con éxito todos los planes que, en tu Nombre, he decidido llevar a cabo.

No es fácil cumplir con las exigencias de tu Reino cuando el mundo me ofrece cosas contrarias, escalar posiciones, sobresalir, alcanzar el éxito y los aplausos de los otros así como lo deseaban los fariseos.

¿Cómo podré ser sencillo y humilde corazón? ¡Con tu gracia!, sólo tu gracia me basta, porque tu poder triunfa en la debilidad y tu poder me protege de toda ocasión de peligro para mi alma.

Quiero pedirte hoy que me des un deseo ardiente por buscar una conversión verdadera del corazón, de siempre rechazar lo que es contrario a Ti, de evitar la hipocresía en cada uno de mis actos

Si quiero permanecer en tu redil, debo actuar con la misma humildad y compasión que Tú tuviste a tu paso por este mundo, dejarme guiar por la Sabiduría de tu Palabra

Me reconozco pecador, por eso, te pido que derrames tu misericordia sobre mí y des claridad a mis acciones. Ayúdame a confiar en Ti como confía un niño, con una inocencia y una ternura sin mancha

Ayúdame a salir de mi egoísmo, a salir de todo aquello que me hace querer destacarme ante los demás y buscar los primeros puestos.

Confío en que ahora pasas tu mano sobre mí, me haces sentir tu amor y tu inspiración, dándome esperanzas nuevas de vivir según tus designios. Amén

Propósito para hoy

Lavar el alma y purificar el corazón asistiendo al Sacramento de la Confesión

Frase de reflexión

“Qué gran regalo nos ha hecho el Señor enseñándonos a perdonar para hacernos experimentar la misericordia de Dios”. Papa Francisco

Redacción y diálogo: PildorasdeFe.net | Audio: Fraynelson.com


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