5 sugerencias para vivir la Cuaresma como si fuese la última de tu vida…

Entremos realmente en este año con un corazón verdaderamente generoso. ¡Dejemos que muera el pecado y que resucitemos a una nueva vida!…

La Cuaresma es un tiempo de gracia. La alegría del Cristo Resucitado depende de cómo vivamos esta santa temporada de Cuaresma. La generosidad de Dios no tiene límites pero muchas veces nos quedamos cortos en darle a Dios nuestros corazones completos para que los pueda llenar de Su amor.

A continuación, les brindo cinco sugerencias sobre cómo podemos vivir esta Cuaresma intensamente ¡para que nos podamos regocijar en el Cristo Resucitado este año! ¿Por qué no intentar vivir esta Cuaresma como si fuese la última de nuestras vidas?

1.- ORACIÓN

Profundicemos en la oración en esta Cuaresma. Dispongamos más tiempo para orar, un lugar tranquilo y un corazón bien dispuesto para comunicarse con nuestro Señor, Dios y Salvador. Sobre la oración, una sugerencia que la Iglesia nos exhorta constantemente a llevar a cabo: la meditación de la Palabra de Dios. Toma las lecturas del día para la Misa y profundiza en ellas. Ruégale a Nuestra Señora quien meditó la palabra de Dios en su corazón para que te ayude en esta noble búsqueda. Ruega además para que la Palabra de Dios te sirva para transformar tu corazón y tu vida. El primer Domingo de Cuaresma el demonio tienta a Jesús pidiéndole que convierta piedras en pan y Jesús contesta: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de la boca del Padre”. Jesús expresa prioridades aquí: ¡primero la Palabra de Dios y después comida para el estómago!

2.- CONFESIÓN.

La Cuaresma es un tiempo de conversión. La palabra en griego es Metanoia – que significa cambio de corazón. Como Cristianos-Católicos, el medio más eficaz de obtener una verdadera conversión de corazón es a través del encuentro directo con Jesús el Sanador. Jesús nos toca y nos sana en una manera especial en los Sacramentos pero más especialmente en el Sacramento de la Reconciliación.

Antes de ir a la Confesión, por qué no leer Lucas 15, la parábola de la Misericordia de Dios. Un amigo llamó una vez a este capítulo el capítulo de lo que estaba perdido y fue encontrado. En esta obra maestra de San Lucas (Capítulo 15) encontramos la parábola de la oveja perdida y encontrada, la moneda perdida y encontrada, y finalmente, el hijo perdido y encontrado, conocida más comúnmente como la parábola del Hijo Pródigo. También ha sido llamada la parábola del Padre Misericordioso. ¡Haz una buena confesión en Cuaresma y ruégale al Señor Jesús para que te de un corazón nuevo y limpio!

3.- MISA DIARIA.

En la oración del Padre Nuestro, una de las peticiones es “Danos el pan nuestro de cada día”. Esto puede significar tres cosas: i) Pan físico y suficiencia material; ii) el Pan de la Palabra de Dios; y finalmente iii) el Pan de Vida que es la Santa Eucaristía. ¿Por qué no tener la intención de asistir diariamente a la Santa Misa todos los días que te fuesen posible durante esta Cuaresma y recibir a Jesús, Pan de Vida? Mejor aún, trae a tu familia o incluso a algunos amigos a la Mesa del Señor para alimentar sus almas inmortales. El gesto más grande que puedes tener en este mundo es recibir a Jesús en nuestros corazones en la Santa Comunión. “Como anhela la cierva estar junto al arroyo, así mi alma desea, Señor, estar contigo”. ¡Que anhelemos, tengamos hambre y sed de Jesús, Pan de Vida!

4.- CARIDAD: ACTOS DE AMOR Y SERVICIO.

La Cuaresma se debe caracterizar por una actitud que se traduce a sí misma en acción, en gestos concretos de servicio hacia los demás. Ciertamente si recibo a Jesús en mi corazón en la Santa Comunión debería tener un ardiente deseo de llevar a Jesús a otros, especialmente a aquellos que sufren – los solitarios, los pobres, los ancianos, los abandonados, los que están tristes, deprimidos y abatidos; en otras palabras, a aquellos a quienes la sociedad ve como un fastidio o una carga. Recuerda, ¡éstos eran los favoritos de Jesús! No es necesario decirlo siquiera, nuestro amor en servicio debería comenzar en nuestro propio hogar, con nuestros familiares.

No queremos caer en el complejo de Rip Van Winkle, en el que somos las personas más amorosas y amables con aquellos fuera de nuestro hogar pero demonios con aquellos con los que en realidad vivimos. Recuerda el dicho: “La caridad comienza en el hogar”.

5.- NUESTRA SEÑORA Y LA CUARESMA.

En el tiempo de Cuaresma en el que preparamos nuestros corazones y mentes para meditar y recibir a Jesús, que sufrió, murió y resucitó de entre los muertos por nuestra salvación, deberíamos invitar a Nuestra Señora a que tenga un papel activo. María fue escogida por Dios para jugar un papel importante en la economía de la salvación.

Nuestra Señora tiene muchos nombres: Nuestra Señora de la Merced, Nuestra Señora de la Compasión, Madre Dolorosa e incluso ha sido proclamada por la Iglesia en la enseñanzas oficiales (Lumen Gentium, capítulo 8) como la co-Redentora. Por medio de este título de co-Redentora la Iglesia afirma que sólo hay un Redentor. Sin embargo, en el plan y economía de salvación, Dios escogió a Nuestra Señora para colaborar íntimamente en el trabajo de nuestra redención y salvación. Mientras Jesús colgaba en la cruz, Nuestra Señora se mantuvo firme al pie de la cruz ofreciendo a Jesús al Padre como la víctima impecable por la salvación de toda la humanidad. A como vimos en el filme de Mel Gibson, la Pasión de Cristo, Nuestra Señora siguió a Jesús, paso a paso en su camino al Calvario; ella estuvo ahí cuando fue crucificado; finalmente, ella estuvo ahí cuando Jesús exhaló y entregó Su espíritu a las manos del Padre Eterno.

Que Nuestra Señora camine con nosotros y nos acompañe durante todo este tiempo de Cuaresma, hasta la celebración de la Semana Santa que culmina en la Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

En conclusión, regocijémonos en este tiempo de Cuaresma que es un regalo y una bendición para nosotros cada año eclesiástico. Sin embargo, entremos realmente en este año con un corazón verdaderamente generoso. ¡Dejemos que muera el pecado y que resucitemos a una nueva vida!


Adaptación y traducción al español por María Vanegas, para
PildorasdeFe.net, de artículo publicado originalmente en: Fr. Broom´s Blog, autor: Fr. Ed Broom