[Día 2] Novena a San José: Saber llevar con paciencia nuestra pobreza…

San José fue el padre terrenal elegido por Dios encarnado. Después de la Virgen, es uno de los santos patronos más poderosos en el Cielo…

San Mateo identifica a San José  como “un hombre recto”. El texto original usa la palabra justo, que hace un reflejo de que él vivió según el estándar de Dios, guardando los mandamientos y emulando su amor paternal.

San José aparece por primera vez en las narrativas de la infancia del Evangelio. Mientras que el Evangelio de San Lucas se centra en la anunciación a María, el Evangelio de San Mateo se centra en San José.

Aquí, San José es presentado comprometido con la Virgen María cuando descubrió que estaba embarazada. En la sociedad judía, cuando una pareja se comprometía formalmente declarando su intención ante dos testigos, se les consideraba casados como marido y mujer.

Después de un año, por lo general, el novio iba a la casa de la novia con una gran ceremonia y la llevaba a su propia casa, donde consumaban el matrimonio y vivían juntos como marido y mujer.

Novena a San José Custodio

1.- Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

2.- Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

– Pida aquí la gracia que desea alcanzar –

3.- Oración inicial

Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna.

Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos.

Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

Amén

4.- Oración para el segundo día

Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en la pobreza y desamparo de Belén, con tu nacimiento, y con los cánticos de los ángeles y visitas de los pastores, así también te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas llevar con paciencia nuestra pobreza y desamparo en esta vida, y que alegres nuestro espíritu con tu presencia y tu gracia y la esperanza de la gloria.

5.- Oración final

Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

  • Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía
  • Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
  • Jesús, José y María, con Vos descanse en paz el alma mía.
  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    Antífona. Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

  • V. San José, ruega por nosotros.
  • R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.
  • 6.- Oración

    Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos.

    Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos.

    Amén