Día 24: Sentido sacramental. 31 días con la familia y el matrimonio…

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Un mes dedicado a la oración por la unidad y santificación de la familia y el matrimonio, verdadero templo inicial de fe y de amor…

Iniciamos el Año 2018 dedicando el mes de Enero a la oración por la unidad y santificación de la familia y el matrimonio, verdadero templo inicial de fe y de amor, donde los hijos reciben de sus padres los primeros valores cristianos y familiares, haciendo de su crecimiento espiritual lo que aprende y ven de sus primeros espejos de vida que son las actitudes y aptitudes de su Papá y su Mamá. Oramos para que el ejemplo de vida de amor, familiar y cristianos se mantengan en cada uno de nuestros hogares.

La familia humana tiene un origen divino. Aunque la familia en sí, sea una realidad profundamente humana, el cristiano confiesa que la familia tiene su causa primera en Dios.

La familia es la casa de Dios por naturaleza, el primer templo construido con piedras vivas. El verdadero templo inicial para la fe, el amor y la buena relación. En la familia, como templo de fe y culto, se aprende las actitudes cristianas fundamentales ante Dios: atención, adoración, buena relación, agradecimiento, fidelidad y obediencia.

En estos treinta y un días que dedicaremos a la familia, esperamos aportar herramientas esenciales para el crecimiento y fortalecimiento de cada una de ellas, y orientarlas a vivir más en comunión con Dios.

1.- Preséntale tu familia a la Sagrada Familia de Nazaret

Sagrada Familia de Nazaret, con total confianza y entrega te presento a mi familia, a cada uno de sus miembros (nombrarlos), para que, contemplándolos a ustedes y su fidelidad a los designios divinos, sean nuestro modelo a seguir en la convivencia de nuestro hogar. Que podamos aprender de ustedes, todas las virtudes y cosecharlas en el amor, respeto y sacrificio del uno por el otro. Entramos en tu casa, Patriarca San José, carpintero del pueblo, para que nos enseñes el trabajo honesto y amoroso que con tus manos sostuviste a tu familia. Te vemos a ti, Santa María, esposa fiel y ocupada en mantener todo en orden en el hogar y con los quehaceres de cada día, administrando con sabiduría las bondades y beneficios de la familia. Y a Ti, oh precioso niño Jesús, enséñanos a ser siempre humildes y cumplir la voluntad del Padre, a ser obedientes y dóciles a la escucha y atención familiar. Invocamos su presencia, su gracia y su poder divino para que nos ayuden a cumplir con nuestra misión de vida como familia de esta sociedad. Amén

2.- Oración inicial

Sagrada Familia de Nazaret: enséñanos el recogimiento, la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros. Enséñanos la necesidad del trabajo de reparación, del estudio, de la vida interior personal, de la oración, que sólo Dios ve en lo secreto; enséñanos lo que es la familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable. Amén

3.- Reflexión del Día 24: El sentido sacramental de la familia

Si realmente la familia es como un sacramento de la Trinidad, estamos ante una obra de la creación insospechadamente grande, bella y digna de admiración. Si la familia tiene origen divino, merece atención esmerada, especialmente de los creyentes.

Es muy importantes enfatizar este punto, especialmente hoy día en que parece que se deslava la consistencia de la familia.

Contemplar la familia como un signo de gracia, de bendición, de presencia divina, es ver el hogar como un templo vivo y en construcción permanente de parte de Dios. y Ahí queda santificado cuanto implique buena relación, amor, perdón, entendimiento, convivencia y oración…

La familia es el espacio más indicado para la alegría de vivir y para vivir con alegría.

Hay realidades que no se entienden si no se viven. Hay realidades que bien contempladas y experimentadas crean un gozo muy grande y una de esas realizadas es el don sacramental de la familia.

Oración: Amoroso Padre celestial, Tú que hiciste buena todas las cosas y les diste tu santa bendición, te pedimos hoy por tantos matrimonios heridos por causa del egoísmo cruel y perverso a la que lo invita la sociedad. Tú, que te haces sacramento viviente en la familia, esparce todas tus gracias para fortalecer vínculos rotos y aumentar el amor recíproco en los cónyuges, sobre todo porque ese amor es necesario para poder ser vertido en los hijos. Amén

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4.- Oración final

Jesús, mi Señor, ven y quédate en este hogar que tanto clama tu presencia amorosa. Ven, sana y une, con tu divino poder que todo lo restauras, a todos aquellos lazos de amor que algún día fueron rotos. Gracias Jesús por estar atento a mis necesidades y a todo lo que sucede en mi grupo familiar. Que la Sagrada Familia de Nazaret sea modelo y guía de todas las familias cristianas. Que siguiendo los pasos de José y María, los padres puedan educar a sus hijos en la Fe y acercarlos al Amor de Dios y que, como Jesús, los hijos crezcan en sabiduría, obediencia y entrega al Señor. Amén

 

Reflexión central por el Padre Antonio Gracia, pasionista. | Redacción, diálogos y oraciones: PildorasdeFe.net