Día 26: Sacramento eucarístico. 31 días con la familia y el matrimonio…

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Un mes dedicado a la oración por la unidad y santificación de la familia y el matrimonio, verdadero templo inicial de fe y de amor…

Iniciamos el Año 2018 dedicando el mes de Enero a la oración por la unidad y santificación de la familia y el matrimonio, verdadero templo inicial de fe y de amor, donde los hijos reciben de sus padres los primeros valores cristianos y familiares, haciendo de su crecimiento espiritual lo que aprende y ven de sus primeros espejos de vida que son las actitudes y aptitudes de su Papá y su Mamá. Oramos para que el ejemplo de vida de amor, familiar y cristianos se mantengan en cada uno de nuestros hogares.

La familia humana tiene un origen divino. Aunque la familia en sí, sea una realidad profundamente humana, el cristiano confiesa que la familia tiene su causa primera en Dios.

La familia es la casa de Dios por naturaleza, el primer templo construido con piedras vivas. El verdadero templo inicial para la fe, el amor y la buena relación. En la familia, como templo de fe y culto, se aprende las actitudes cristianas fundamentales ante Dios: atención, adoración, buena relación, agradecimiento, fidelidad y obediencia.

En estos treinta y un días que dedicaremos a la familia, esperamos aportar herramientas esenciales para el crecimiento y fortalecimiento de cada una de ellas, y orientarlas a vivir más en comunión con Dios.

1.- Preséntale tu familia a la Sagrada Familia de Nazaret

Sagrada Familia de Nazaret, con total confianza y entrega te presento a mi familia, a cada uno de sus miembros (nombrarlos), para que, contemplándolos a ustedes y su fidelidad a los designios divinos, sean nuestro modelo a seguir en la convivencia de nuestro hogar. Que podamos aprender de ustedes, todas las virtudes y cosecharlas en el amor, respeto y sacrificio del uno por el otro. Entramos en tu casa, Patriarca San José, carpintero del pueblo, para que nos enseñes el trabajo honesto y amoroso que con tus manos sostuviste a tu familia. Te vemos a ti, Santa María, esposa fiel y ocupada en mantener todo en orden en el hogar y con los quehaceres de cada día, administrando con sabiduría las bondades y beneficios de la familia. Y a Ti, oh precioso niño Jesús, enséñanos a ser siempre humildes y cumplir la voluntad del Padre, a ser obedientes y dóciles a la escucha y atención familiar. Invocamos su presencia, su gracia y su poder divino para que nos ayuden a cumplir con nuestra misión de vida como familia de esta sociedad. Amén

2.- Oración inicial

Sagrada Familia de Nazaret: enséñanos el recogimiento, la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros. Enséñanos la necesidad del trabajo de reparación, del estudio, de la vida interior personal, de la oración, que sólo Dios ve en lo secreto; enséñanos lo que es la familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable. Amén

3.- Reflexión del Día 26: La familia es sacramento eucarístico

La familia es eucaristía. Es buena gracia de Dios para sí misma y para el mundo. Dios revela su amor primero en la comunidad de la familia.

Desde la conciencia de ser pequeña iglesia doméstica, la familia alaba en común al Dios de la vida: “sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz” (Salmo 19,4-5) su presencia es bendición del Señor.

En esa misma conciencia de ser pequeña iglesia doméstica, los miembros de la familia, celebran la eucaristía diaria:

  • Se sienten reunidos y bendecidos en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo y viven bajo el amparo de su gracia y de su amor.
  • Recitan el “yo confieso” ante Dios y antes ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión y reciben el perdón del Señor.
  • Oran con la sencillez de las plegarias comunes de la Iglesia universal y se encomiendan a Dios. En esa oración se hacen presentes las necesidades de la casa, de la comunidad, de la Iglesia, del mundo.
  • Escuchan la palabra de Dios no sólo escrita en la Biblia y cuando están atentos a su lectura, sino también cuando se escuchan mutuamente.

En esa misma espiritualidad eucarística, los miembros de la familia se comulgan interiormente unos a otros tal como son, con todas sus realidades personales. Es más difícil comulgar a la familia que ir en familia a comulgar al Señor.

Oración: Señor mío, que todos los miembros de la familia puedan vivir en comunión los unos a los otros, respetando la individualidad y carácter de cada uno, en el amor y la comprensión, unidos a la gracia fortalecedora de tu Espíritu Santo. Amén

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4.- Oración final

Jesús, mi Señor, ven y quédate en este hogar que tanto clama tu presencia amorosa. Ven, sana y une, con tu divino poder que todo lo restauras, a todos aquellos lazos de amor que algún día fueron rotos. Gracias Jesús por estar atento a mis necesidades y a todo lo que sucede en mi grupo familiar. Que la Sagrada Familia de Nazaret sea modelo y guía de todas las familias cristianas. Que siguiendo los pasos de José y María, los padres puedan educar a sus hijos en la Fe y acercarlos al Amor de Dios y que, como Jesús, los hijos crezcan en sabiduría, obediencia y entrega al Señor. Amén

 

Reflexión central por el Padre Antonio Gracia, pasionista. | Redacción, diálogos y oraciones: PildorasdeFe.net