[Día 4] Novena a la Divina Misericordia Por los que no creen en Dios…

Hoy, tráeme a los que no creen en Cristo y aquellos que todavía no conocen a Dios…

La Novena a la Divina Misericordia fue dictada por el Señor Jesús a Santa Faustina como preparación a la Fiesta de la Divina Misericordia, pero también puede hacerse en cualquier otro tiempo. Su finalidad es pedir “por la conversión de todo el mundo, para que todas las almas conozcan la Misericordia del Señor y glorifiquen su infinita bondad” (Diario 1059)

Se ha respetado el texto y el valor auténtico de la novena

Novena la Divina Misericordia [332], que Jesús me ordenó escribir y hacer antes de la Fiesta de la Misericordia. Comienza el Viernes Santo:

“Deseo que durante estos nueve días encamines almas hasta el manantial de Mi Misericordia, para que encuentren allí la fortaleza, el refugio y toda aquella gracia que necesiten en las penalidades de la vida, y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi corazón un grupo de almas diferentes y las sumergirás en el océano de Mi Misericordia y Yo conduciré todas esas almas a la mansión de Mi Padre… Todos los días implorarás a Mi Padre gracias para esas almas en atención a los méritos de mi amarga Pasión

Yo contesté: “Jesús, no sé cómo hacer esta novena y qué almas introducir primero en Tu muy Misericordioso Corazón.  Y Jesús me contestó que me diría, día por día, qué almas debía introducir en Su Corazón” (Del diario de sor Faustina, 1209)

Oración inicial para cada día (opcional):

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Dios, Padre Misericordioso, te damos gracias por los favores extraordinarios que concediste a tu hija Santa Faustina a través de quien has manifestado de modo especial el abismo de tu Misericordia sobre la humanidad dolorida y alejada de Ti Te rogamos, con gran confianza, que también con nosotros manifiestes tu Misericordia concediéndonos las gracias que te pedimos en esta Novena si no son contrarias a nuestra salvación.

Día Cuarto

Intención: “Hoy, tráeme a los que no creen en Cristo y aquellos que todavía no conocen a Dios. También pensaba en ellos durante Mi amarga Pasión y su futuro celo consoló Mi corazón. Sumérgelos en el mar de Mi Misericordia” (Diario, 1216)

Oración: Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de Tu piadosísimo Corazón a las almas de los que no creen en Cristo y que todavía no te conocen. Que los rayos de Tu gracia las iluminen para que también ellas unidas a nosotros, ensalcen Tu Misericordia admirable y no las dejes salir de la morada de Tu compasivísimo Corazón

La Luz de Tu amor
Ilumine las tinieblas de las almas.
Haz que estas almas Te conozcan,
Y junto con nosotros glorifiquen
Tu Misericordia

Oración: Padre Eterno, mira con Misericordia a las almas de los que no creen en Cristo y de los que todavía no Te conocen, pero que están encerrados en el muy compasivo Corazón de Jesús. Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de Tu Misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (Diario, 1217)

Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia:

Usando un Santo Rosario como guía, empezamos diciendo:

Padre Nuestro, Ave María y El Credo

Donde comúnmente se reza el misterio del rosario, se pronuncia lo siguiente:

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero.

En cada cuenta pequeña de las decenas se dice:

Por su dolorosa Pasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero.

Al finalizar todos los misterios de la coronilla, repetir tres veces:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero

Jaculatoria: Oh, sangre y agua que brotaron del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de infinita Misericordia para nosotros, Jesús en Ti confío


Nota: La novena ha sido traducida siguiendo textualmente el manuscrito de Sor Faustina

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