[Día 4] Novena a San José: Corresponder fielmente a la Gracia de Dios…

San José fue el padre terrenal elegido por Dios encarnado. Después de la Virgen, es uno de los santos patronos más poderosos en el Cielo…

Para mantener a su familia, San José trabajó como carpintero. La palabra original en el evangelio para “carpintero” es tekton, que significa “artesano”, lo que sugiere que bien, San José, podría haber sido un constructor de casas y un carpintero.

Como buen padre judío, San José pasó este oficio a su Hijo, y de hecho, Jesús es conocido como “el hijo del carpintero” (Mateo 13,55) y “el carpintero” (Marcos 6,3).

Aunque San José no era el padre físico de Jesús, él era un gran padre en cualquier otro sentido de la palabra.

Como buen padre judío, fue responsable de la educación religiosa de su Hijo, incluso le enseñó a leer las Sagradas Escrituras. San José debe haber sido un buen ejemplo masculino para Jesús considerando que Dios, el Padre, había confiado a Su Hijo a su cuidado.

Novena a San José Custodio

1.- Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

2.- Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

– Pida aquíla gracia que desea alcanzar –

3.- Oración inicial

Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna.

Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos.

Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

Amén

4.- Oración para el cuarto día

Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado de la pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los Santos, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas la gracia de ser de aquellos para quienes tu sirves, no de ruina, sino de resurrección, y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos a tu gloria.

5.- Oración final

Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

  • Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía
  • Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
  • Jesús, José y María, con Vos descanse en paz el alma mía.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Antífona. Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

  • V. San José, ruega por nosotros.
  • R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

6.- Oración

Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén.