[Día 9] Novena a San José: Ser verdaderos y sinceros católicos…

San José fue el padre terrenal elegido por Dios encarnado. Después de la Virgen, es uno de los santos patronos más poderosos en el Cielo…

San José era un carpintero de oficio que seguramente hizo muebles y herramientas agrícolas para el pequeño pueblo de Nazaret, la ciudad en la que él y María se establecieron después de casarse.

En un sueño, un ángel le dijo a San José que María iba a tener un hijo por el poder del Espíritu Santo y que se le llamaría Jesús. Solo semanas antes del nacimiento del hijo, San José viajó con María a Belén para inscribirse en el censo ordenado por César Augusto. Fue allí donde nació el niño y se llamó Jesús. Regresaron a Nazaret, donde San José protegió a Jesús y a María.

A medida que Jesús creció, comenzó a aprender habilidades de carpintería de José.

San José fue declarado patrono y protector de la Iglesia Católica por el Papa Pío IX en 1870. También es el santo patrono de los padres y trabajadores.

Novena a San José Custodio

1.- Señal de la Cruz

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

2.- Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

– Pida aquí la gracia que desea alcanzar –

3.- Oración preparatoria

Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna.

Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos.

Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

4.- Oración para el noveno día

Oh benignísimo Jesús, así como has elegido por medio de tu Vicario en la tierra a tu amado padre para protector de tu Santa Iglesia Católica, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas el que seamos verdaderos y sinceros católicos, que profesemos sin error la fe católica, que vivamos sin miedo una vida digna de la fe que profesamos, y que jamás puedan los enemigos ni aterrarnos con persecuciones, ni con engaños seducirnos y apartamos de la única y verdadera religión que es la Católica

5.- Oración final

Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

  • Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía
  • Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
  • Jesús, José y María, con Vos descanse en paz el alma mía.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Antífona. Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

  • V. San José, ruega por nosotros.
  • R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

6.- Oración

Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén