Dos actitudes para enfrentar retos en la vida: confiados o pidiendo señales…

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El Señor quiere que nos pongamos en sus manos y abandonemos todo aquello que nos aparta de Él…

Te reto a que le entregues tu vida y confíes en Dios poderoso, déjalo obrar en ti, deja que te cambie y haga de ti quien realmente debes ser. No importa lo que tengas que pasar, vale la pena cambiar en las manos de Dios, vale la pena ser moldeados conforme a la imagen de Jesús.

Hay dos actitudes para caminar en la vida, una es la de confianza, valorar a diario lo que el Señor nos brinda y aprender de ello, escoger lo mejor y decidirse a abrir el corazón y cambiar la vida para seguir a Cristo. Otra actitud, en cambio, es la de desconfianza, la de pedir pruebas de todo. La de pedirle señales al Señor para poder cambiar de vida y dejar el pecado, como si el amor diario que nos manifiesta no fuera suficiente.

La fe no es un espectáculo que deba estar lleno de señales de Dios para poder dar pasos. El Señor se ha desbordado en muestras de su amor para con nosotros desde el día en que nacimos, depende de nosotros valorarlas y darle el SI a Cristo. Es el pecado el que ensancha tanto nuestro ego que nos vuelve insaciables, que reclama signos, que quiere más dinero, más poder, más placer. Es el pecado el que nos hace centrarnos en nosotros mismos y pedir señales para creer. Es el pecado el que nos aleja de Cristo

Hemos sido creados por Dios para el infinito, y no podremos saciar esa hambre de infinito con cosas o personas, pues siempre quedaremos vacíos. Solo cuando dirigimos estos anhelos de eternidad hacia Él podemos ser realmente felices.

En este tiempo especial, el Señor nos recuerda que nos quiere cambiar, que quiere que nos pongamos en sus manos y abandonemos todo aquello que nos aparta de Él. Déjate moldear por Cristo.

Oración

Señor, enséñame a amar como Tú amas, a hacer lo que Tú haces, a obrar como Tú obras y a perdonar como Tú perdonas. Te pido que derrames tu amor en mi corazón, que se abra a ti y se llene de confianza. Si quieres, puedes sanarme por dentro o dame la gracia para soportar mis penas con alegría. Ven Espíritu Santo, alcánzame la santidad, regálame tus siete dones o al menos uno para descubrir día a día el plan de amor que tiene el Creador conmigo. Dame la sabiduría para caminar según tu voluntad y ser fiel a tus preceptos. Amén

“No entones las alabanzas divinas sólo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas sólo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás”. (San Agustín)


Qriswell J. Quero, 
PildorasdeFe.net
Con aportes del Padre Pedro Guerra