El Papa Francisco y su amada devoción a San José dormido…

El Papa Francisco expresó que San José no sabía y ni se imaginaba que lo que él estaba cuidando era la vida de una Iglesia Naciente…

¿Sabían ustedes que el Papa Francisco es un gran Devoto de San José?… ¡Así es! El Papa Francisco queda admirado ante el silencio, la humildad y la custodia de San José.

Cuando el Papa Francisco nos habla de San José, nos dice siempre que San José es Custodio, que ese es su oficio, cuidar, hacerse cargo de eso que le vino inesperadamente, un Hijo, un Hijo que no había engendrado, hacerse cargo de una mujer a la que amaba.

El Papa Francisco nos dice que San José no sabía y ni siquiera se imaginaba que lo que él estaba cuidando era la vida de una Iglesia Naciente.

Una de sus palabras dirigidas a San José las dirigió en la Plaza de San Pedro celebrando la Solemnidad de San José el 19 de Marzo de 2013 y con la cual dio inicio a su pontificado.

Aquí un fragmento que vale la pena volver a leer:

¿Cómo ejerce San José la custodia de la Sagrada Familia?: Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor.

San José está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como en los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús.

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia?: Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio; y eso es lo que Dios le pidió también a David: Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu.

Y José es custodio porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas.

En San José, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, para salvaguardar la creación.

En los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.”

El Papa y la imagen de San José durmiendo

El 19 de enero de 2015, el Papa Francisco también nos regaló una confesión muy personal, que ya en algunas oportunidades, también lo había nombrado. En la misma, relató lo siguiente:

Yo quisiera decirles también una cosa personal: “Yo quiero mucho a San José porque es un hombre fuerte y de silencio y en mi escritorio tengo una imagen de San José durmiendo y ¡durmiendo cuida a la Iglesia! ¡Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de San José, para que lo sueñe!… ¡Esto significa para que rece por ese problema!”

Como el Papa, igualmente yo me quedo sorprendido ante el silencio, la humildad y todo lo que nos enseña San José. Ojalá que todo esposo y padre fueran devotos de este gran Santo e imitáramos sus grandes virtudes, sin duda alguna que cambiaríamos esta sociedad en la que cada día, parece aumentar el porcentaje de Padres y esposos ausentes en el hogar.

San José, ruega por nosotros.


Qriswell J. Quero,
PildorasdeFe.net