EL SANTO ROSARIO – MISTERIOS GOZOSOS…

INICIO

G. Ave María Purísima…
R. Sin Pecado Original Concebida…

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Por la Señal de la Santa Cruz, De Nuestros Enemigos, Líbranos Señor Dios Nuestro…

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

ACTO DE CONTRICION…

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

point_1Primer Misterio Gozoso – La Anunciación

Lectura
Lucas 1, 26
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.” Ella se turbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.” María respondió al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?” El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.” Dijo María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y el ángel, dejándola, se fue.

Palabra del Señor… Gloria a Ti Señor Jesús…

Meditación

El Sí de María es puro.  El Sí de María no tiene un “pero”, o un “¿qué pasa si…?”, o “¿Qué pasará cuando…?”.  María no se ríe de Dios, no se burla como hizo Sara cuando se le prometió un hijo.  Sara, siendo pecadora como nosotros, comenzó desde las dificultades, se focalizó en lo ausente, en razones para no aceptar lo imposible.  María, siendo de verdad inocente y libre de pecado, no se entretiene con cinismo, aún cuando las circunstancias históricas hicieran difícil ver cómo Dios puede cumplir la vieja promesa de un Rey Eterno y Salvador.  María no comienza por la ausencia.  No se focaliza en la oscuridad, en la nada, y en lo imposible, que sin duda lleva a la desesperación y a un No!  María comienza desde la presencia.  Su único centro es la luz y el amor y la posibilidad sin límites que la abraza.  Esto la lleva a decir Sí!  Un Sí que la transforma en mujer embarazada con un ser que es fruto de vida eterna.  Dios propone, María dice Sí, y Cristo está presente.  Oremos para estar unidos a María en su Sí que es puro.  No comencemos con lo que no es, sino con El, que dice “Yo Soy”.  Esta es la única fuente de verdadera alegría.

Oración

Jesús viviendo en María, tú haces morada en una como nosotros, aunque sin pecado, para que nosotros podamos ser parte de tu divinidad.  Danos la gracia de recibir la vida nueva que tu venida a nuestro mundo hace posible, para todos los que nacemos de nuevo de agua y del Espíritu Santo. Amén

T. TODOS, G. GUIA, R. TODOS RESPONDEN
 
T. Padre Nuestro que estas en el Cielo,
Santificado sea tu Nombre,
Ven a nosotros tu Reino,
Hágase tu Voluntad,
En la tierra como en el Cielo…
Danos Hoy Nuestro Pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
Como Nosotros perdonamos a los que nos ofende
Y No nos dejes caer en la tentación
Y Líbranos de todo mal.
Amén

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…


G. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
R. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
G. María es Madre de Gracia, Madre de Misericordia…
R. En la Vida y en la Muerte Ampáranos Señora…
G. Ave María Purísima…
R. Sin Pecado Original Concebida…

T. Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al SANTISIMO y Divinisimo Sacramento del Altar y Bendita sea la Santa Inmaculada Concepción de la Bienaventurada siempre Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra.

T. Oh Jesús mío Líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitada de tu divina misericordia.

point_2Segundo Misterio Gozoso – La Visita

Lectura
Lucas 1, 39
En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá: entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” Y dijo María: “Alaba mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero. Derribó a los potentados de sus tronos, y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías. Acogió a Israel, su siervo,acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres-
en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos”. María se quedó con ella unos tres meses, y luego se volvió a su casa.

Palabra del Señor… Gloria Ti Señor Jesús…

Meditación

Durante la Anunciación y la alegría inimaginable de esa noticia, María escucha el nombre de alguien que ella conoce, Isabel su prima. María se llena de alegría y deseos de verla, deseos de compartir esta alegría y aventura.  Estas dos mujeres han sido bendecidas y al encontrarse, nuevamente lo que parecía imposible sucede… la Alegría aumenta!  En cada uno de sus rostros ellas ven la infinita gracia y misericordia de Dios.  Ellas proclaman, una a la otra, la grandeza de Dios que ha venido a establecerse entre ellas.  Isabel dice, “¿Quién soy yo que la madre de mi Señor viene a mí?”.  María dice “¡Mi Alma magnifica al Señor!”.  María e Isabel, junto a la presencia escondida de Jesús y Juan, se convierten en la primera Comunidad Cristiana.  Una Comunidad en la cual la presencia de Dios es evidente en el mismo rostro de sus miembros.  Una comunión de amor mutuo en el cual el espectáculo de presenciar la Gracia de Dios rebalsa de una alegría que aumenta hacia la eternidad.

Oración

Jesús aloja en María, María es la mediadora, a través de María es que el regalo del Amor del Padre se nos entrega.  Y nosotros nos regocijamos, tal como Juan en el vientre de su madre Isabel se mueve de alegría.  Asegura Señor para nosotros la gracia de recibir el regalo de la vida supernatural con humildad y agradecimiento, y la firmeza para anunciar tu grandeza a cualquiera que conozcamos. Amén

T. TODOS, G. GUIA, R. TODOS RESPONDEN
 
T. Padre Nuestro que estas en el Cielo,
Santificado sea tu Nombre,
Ven a nosotros tu Reino,
Hágase tu Voluntad,
En la tierra como en el Cielo…
Danos Hoy Nuestro Pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
Como Nosotros perdonamos a los que nos ofende
Y No nos dejes caer en la tentación
Y Líbranos de todo mal.
Amén

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…


G. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
R. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
G. María es Madre de Gracia, Madre de Misericordia…
R. En la Vida y en la Muerte Ampáranos Señora…
G. Ave María Purísima…
R. Sin Pecado Original Concebida…

T. Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al SANTISIMO y Divinisimo Sacramento del Altar y Bendita sea la Santa Inmaculada Concepción de la Bienaventurada siempre Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra.

T. Oh Jesús mío Líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitada de tu divina misericordia.

point_3Tercer Misterio Gozoso – El Nacimiento

Lectura
Lucas 2, 1
Por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se hiciera un censo de todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a registrarse, cada uno a su ciudad. Subió también José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para registrarse con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras estaban allí, se le cumplieron los días del parto y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue. Había en la misma comarca unos pastores que dormían al aire libre y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el ángel del Señor, la gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: “No teman, pues les anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace”. Cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: “Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado”. Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contestaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.

Palabra del Señor… Gloria a Ti Señor Jesús…

Meditación

Los pastores vienen y cuentan lo que los ángeles les han anunciado: que en la Ciudad de David el Salvador ha nacido, y que están invitados a buscarlo, encontrarlo y verlo, envuelto en pañales.  María reflexiona todas estas cosas en su corazón.  Ella guarda un amor tan verdadero, una gracia tan grande, que no puede verse comprometido por la fealdad de las circunstancias.  Este niño es un Rey, este niño es Dios, y aún así descansa aquí en la incomodidad de un establo, en la compañía de animales.  Ella misma es virgen, y sin embargo este niño vive, ha nacido, y respira en sus brazos.  En este momento, María es un signo para nosotros que ninguna circunstancia debiera causarnos desesperación.  No existe ninguna circunstancia humana que nos excuse de alabar y proclamar a Dios siempre presente.  Así no hay jamás razón alguna para abandonar nuestra esperanza y dejar de disfrutar y tener alegría.  Porque la Palabra se ha hecho carne y habita entre nosotros.  María reza por nosotros pecadores, para que ahora sabiendo que la Palabra se hizo carne pueda transformarse en nuestra propia vida y en nuestra alegría, tal como El es la alegría de María para siempre.

Oración

Jesús en los brazos de María, tú naciste entre lo más bajo y pobre de este mundo, para anunciar tu salvación, tu propósito de buscar, encontrar y llevar a la Casa de Dios a los más pequeños.  Danos la gracia de recibir las Buenas Nuevas de tu Evangelio y convertirnos en testigos de tu paz verdadera y bienaventuranza para nuestros hermanos y hermanas. Amén

T. TODOS, G. GUIA, R. TODOS RESPONDEN
 
T. Padre Nuestro que estas en el Cielo,
Santificado sea tu Nombre,
Ven a nosotros tu Reino,
Hágase tu Voluntad,
En la tierra como en el Cielo…
Danos Hoy Nuestro Pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
Como Nosotros perdonamos a los que nos ofende
Y No nos dejes caer en la tentación
Y Líbranos de todo mal.
Amén

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…


G. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
R. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
G. María es Madre de Gracia, Madre de Misericordia…
R. En la Vida y en la Muerte Ampáranos Señora…
G. Ave María Purísima…
R. Sin Pecado Original Concebida…

T. Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al SANTISIMO y Divinisimo Sacramento del Altar y Bendita sea la Santa Inmaculada Concepción de la Bienaventurada siempre Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra.

T. Oh Jesús mío Líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitada de tu divina misericordia.

point_4Cuarto Misterio Gozoso – La Presentación

Lectura
Lucas 2, 22
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le puso el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: “Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel. Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: “Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones”.

Palabra del Señor… Gloria a Ti Señor Jesús…

Meditación

Simón le dice a la joven madre que una lanza de dolor traspasará su corazón.  María no titubea.  El Sí que dio permanece puro y sin condiciones.  ¡Su Alegría todavía es completa!  No hay ningún lugar donde esta presencia no pueda ir.  No hay oscuridad o sufrimiento que no pueda penetrar.  Incluso en lo más profundo del corazón humano, incluso en ese lugar donde podríamos pensar que podemos estar solos, incluso ahí está la Presencia de quien dice “Yo Soy”.  María no empieza desde la ausencia, ella siempre empieza desde la Presencia.  Las palabras dichas por Simón están dentro del eco eterno de las palabras de Gabriel: “El Señor es Contigo”. Incluso antes de que Jesús sea capaz de pronunciar palabra, María ya disfruta de su promesa: “Yo estoy contigo siempre”.  La profecía ominosa de Simón es resistida no con voluntad, sino que con amor.  María coloca todas sus esperanzas en la presencia de Dios quien es Amor.  Al final de la Anunciación el ángel Gabriel la deja, pero Jesús, al cual María dice Sí, permanecerá para siempre.

Oración

Jesús en los brazos de María, tú observas que todas las revelaciones hechas a Moisés sean cumplidas, de manera tal que el mundo te reconozca como Salvador de Israel. Danos la gracia de consagrarnos a nosotros mismos a tu misión salvadora, y comprometernos sin ninguna reserva a la fe de alabar al único Dios verdadero. Amén

T. TODOS, G. GUIA, R. TODOS RESPONDEN
 
T. Padre Nuestro que estas en el Cielo,
Santificado sea tu Nombre,
Ven a nosotros tu Reino,
Hágase tu Voluntad,
En la tierra como en el Cielo…
Danos Hoy Nuestro Pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
Como Nosotros perdonamos a los que nos ofende
Y No nos dejes caer en la tentación
Y Líbranos de todo mal.
Amén

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…


G. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
R. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
G. María es Madre de Gracia, Madre de Misericordia…
R. En la Vida y en la Muerte Ampáranos Señora…
G. Ave María Purísima…
R. Sin Pecado Original Concebida…

T. Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al SANTISIMO y Divinisimo Sacramento del Altar y Bendita sea la Santa Inmaculada Concepción de la Bienaventurada siempre Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra.

T. Oh Jesús mío Líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitada de tu divina misericordia.

point_5Quinto Misterio Gozoso – Jesús es encontrado en el Templo

Lectura
Lucas 2, 41
Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió los doce años, subieron como de costumbre a la fiesta. Al volverse ellos pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas; todos los que le oían, estaban desconcertados por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando”. El les dijo: “Y ¿por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?” Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos, vino a Nazaret y vivió sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Palabra del Señor… Gloria a Ti Señor Jesús…

Meditación

María no puede entender, ella no puede explicar por qué Jesús se queda en Jerusalén sin avisarle ni a ella ni a su esposo José.  ¡Y el Sí que dio continúa sin cambios!  Su carencia de entendimiento frente a los misterios de Dios no presenta una objeción al Sí que dio.  María no podría explicar cómo una mujer virgen pudo dar nacimiento, o cómo su prima Isabel pudo quedar embarazada a una edad avanzada, o cómo los pastores pudieron encontrar el extraño lugar del nacimiento de su hijo amado Jesús, o por qué un hombre viejo en el Templo pueda decir palabras que representan una difícil Profecía acerca de su Hijo.  Incluso los “Profesores” en el Templo no podrían explicar la inteligencia de Jesús.  El hecho de que el misterio es misterioso solo podría ser una objeción para una mente pequeña que rechace cualquier cosa que sea más profundo que su entendimiento.  Nosotros nunca entenderemos completamente el misterio de Dios con nuestro intelecto, pero nosotros podemos comenzar ahora a vivir en comunión con El, reconociendo su presencia y diciendo Sí.  La alegría no brota desde nuestro orgulloso intelecto, sino del hecho de ser amados.  En unión con María, comenzamos a disfrutar la enorme alegría de sentirnos amados por Dios nuestro Padre, quien nos ha elegido y nos ha dado a su Hijo para que esté con nosotros por siempre.

Oración

Jesús en la compañía de María, tú trajiste alegría a tus padres después de traer nueva luz a aquellos a quienes se les dejó conocer las cosas de Dios.  Danos la gracia de discernir sabiamente acerca de las cosas de Dios para que todos nuestros actos reflejen el esplendor de tu verdad y nos haga crecer en sabiduría, edad, y en gracia.

T. TODOS, G. GUIA, R. TODOS RESPONDEN
 
T. Padre Nuestro que estas en el Cielo,
Santificado sea tu Nombre,
Ven a nosotros tu Reino,
Hágase tu Voluntad,
En la tierra como en el Cielo…
Danos Hoy Nuestro Pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
Como Nosotros perdonamos a los que nos ofende
Y No nos dejes caer en la tentación
Y Líbranos de todo mal.
Amén

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…


G. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
R. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
G. María es Madre de Gracia, Madre de Misericordia…
R. En la Vida y en la Muerte Ampáranos Señora…
G. Ave María Purísima…
R. Sin Pecado Original Concebida…

T. Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al SANTISIMO y Divinisimo Sacramento del Altar y Bendita sea la Santa Inmaculada Concepción de la Bienaventurada siempre Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra.

T. Oh Jesús mío Líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitada de tu divina misericordia.

G. Virgen Purísima y Castísima,
Antes del parto
hacednos Señora
mansos humildes y castos…
R. En pensamientos, palabras y obras…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

G. Virgen Purísima y Castísima,
En el parto
hacednos Señora
mansos humildes y castos…
R. En pensamientos, palabras y obras…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

G. Virgen Purísima y Castísima,
Después del parto
hacednos Señora
mansos humildes y castos…
R. En pensamientos, palabras y obras…

 
G. Dios te Salve María,
Llena eres de Gracia,
El Señor esta contigo,
Bendita Tú eres,
Entre todas las Mujeres,
Y Bendito es el fruto,
De tu vientre Jesús…
R. Santa María,
Madre de Dios,
Ruega por Nosotros Pecadores,
Ahora y en la Hora,
De Nuestra Muerte.
Amén…

SALVE

Dios te salve, Reina y Madre; Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar y gozar las promesas y Gracias de Nuestro Señor Jesucristo en el cielo. Amén.

LETANIAS A LA SANTISIMA VIRGEN.

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
ten piedad de nosotros. 

Dios, Espíritu Santo,
ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios,
ten piedad de nosotros.

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,

Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios no desprecies las suplicas que te ofrecemos antes bien líbranos de todo mal y peligro Oh Virgen Gloria y Bendita…

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar y gozar de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo en el Cielo. Amén

ORACIÓN.
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

ORACION PARA LA BENDICION FINAL

Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo seas
Pues todo un Dios se recrea
En tan preciosa belleza
A ti celestial Princesa
Oh Virgen Sagrada María
Yo te ofrezco en este día
Alma, Vida y Corazón
Míranos con compasión
No nos deje Madre Mía
Y danos tu bendición
Que Nosotros la recibimos…

En el Nombre del Padre,
Del Hijo
Y Del Espíritu Santo.
Amén