Hoy celebramos a dos santos mártires salesianos asesinados en China…

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REDACCIÓN CENTRAL, 25 Feb. 18 / 12:09 am (ACI).- El 25 de febrero se celebra la fiesta de los Santos Luis Versiglia y Calixto Caravario, mártires salesianos asesinados por comunistas en China. Ellos defendieron el honor y la dignidad de tres jovencitas que escaparon de ser violadas y esclavizadas.

“El misionero que ora mucho logra mucho”, solía decir el Obispo San Versiglia. Mientras que el presbítero San Caravario, días antes de morir, le escribió a su mamá: “pasará la vida y se acabarán los dolores: en el Paraíso seremos felices. Nada te turbe, mi buena mamá; si llevas tu cruz en compañía de Jesús, será mucho más ligera y agradable…”.

Luis Versiglia nació en Italia en 1873. A los 12 años quedó fascinado con Don Bosco. Después de la muerte del Santo, decidió convertirse en salesiano para ir a las misiones.

En 1895 es ordenado sacerdote. Fue nombrado director de novicios en Roma por el Beato Miguel Rua y posteriormente lideró un grupo de salesianos que llegaron a China en 1906. Se instalaron con una obra en Macao y con un frente misionero en Heungchow.

San Luis Versiglia abrió orfelinatos y oratorios salesianos y en 1921 fue consagrado Obispo del Vicariato Apostólico de Shiuchow. Bajo su impulso se multiplicaron las casas misioneras, institutos, asilos, orfanatorios y se inició el seminario de nativos.

San Calixto Caravario, por su parte, nació en Turín (Italia) en 1903. Cuando en 1921 el joven salesiano se encontró con Luis Versiglia, le dijo: “Lo alcanzaré en la China”. Años después cumpliría su promesa, recibiendo la ordenación sacerdotal de manos del Obispo San Versiglia. Luego fue enviado a la misión de Lin-chow.

Por ese entonces la situación política en China se había vuelto tensa, especialmente contra los cristianos y misioneros extranjeros. Hasta las Iglesias eran incendiadas. De esta manera empezaron las persecuciones.

El Obispo Versiglia emprendió una visita pastoral a Lin-Chow y el P. Caravario salió a recibirlo en el camino.

El 25 de febrero los dos celebraron Misa en Ling-kong-how y luego subieron a una barca junto a dos maestros y tres jovencitas de la misión (María de 21 años, Paula de 16 y Clara de 22). En el viaje se les sumó una anciana catequista y un niño.

Un grupo de piratas comunistas les ordenó que detengan la barca y con fusiles y pistolas pidieron que los misioneros paguen 500 dólares para que puedan pasar. El Obispo le dijo a Caravario: “Diles que somos misioneros, y por lo tanto, no llevamos con nosotros tanto dinero”.

Los maleantes registraron la barca, descubrieron a las chicas, que se ocultaban rezando, y gritaron que se las llevarían. Quería violarlas y esclavizarlas.

Los santos intentaron detenerlos y les cayó una lluvia de golpes. Los dos terminaron ensangrentados y apresados con las jóvenes. Los piratas ordenaron a los demás de la barca que regresaran a Lin-Kong-How, quienes avisaron a las autoridades.

Con respecto a los misioneros, la joven María atestiguó: “Vi que don Caravario, con la cabeza inclinada, hablaba en voz baja con el Obispo”. Se estaban confesando mutuamente. “El Obispo y don Caravario nos miraban, nos señalaban con los ojos el cielo y rezaban. Su aspecto era amable y sonriente, y rezaban en voz alta”.

Mientras las muchachas eran trasladadas, se escucharon cinco disparos. Más adelante los maleantes comentaban: “todos tienen miedo a la muerte. Por el contrario, estos dos han muerto contentos”.

Días después los soldados regulares llegaron a las cuevas de los bandidos, los cuales huyeron abandonando a las jóvenes. Ellas, luego, de rodillas rezaron delante de los cuerpos mortales de los dos santos, que habían dado su vida por defenderlas.

San Juan Bosco siempre tuvo el deseo de ser misionero y en uno de sus sueños vio un cáliz lleno de sangre que hervía y se derramaba. Así comprendió que en los salesianos también habría mártires. Por eso a San Versiglia y San Caravario, primeros mártires salesianos, se les representa con un cáliz que derrama sangre.

El Beato Pablo VI los declaró mártires en 1976 y fueron beatificados en 1983 y canonizados en el año 2000 por San Juan Pablo II.

Biografía

Luis Versiglia nació en Oliva Gessi (Pavía), el 5 de junio de 1873 murió en Linchow, China, el 25 de febrero de 1930. El 16 de septiembre de 1885 llegó Turín para estudiar con los salesianos de Don Bosco con la intención de ingresar en la universidad y ser veterinario. Permanece junto a Don Bosco por dos años y medio, se confiesa con él frecuentemente.Además tiene el honor de leerle un discurso de felicitación el día de su último onomástico.

Pocos días después de la muerte de Juan Bosco, Luis asiste en la Basílica de María Auxiliadora a la imposición del crucifijo a los siete salesianos que partían a las misiones el 11 de marzo de 1888. Es aquí cuando decide convertirse en salesiano para ser misionero en un futuro. El 21 de diciembre de 1895 recibe la ordenación sacerdotal. Don Miguel Rúa lo nombró maestro de Novicios de Genzano, cerca de Roma

Las misiones

En 1905 estudia idiomas para ser misionero. El 19 de enero de 1906, sale de Italia en la primera expedición de misioneros salesianos a China capitaneada por él. El obispo de Macao los acoge calurosamente y los pone al frente de un orfanato que albergará un máximo de 55 muchachos.

En 1910, estalla una revolución que provoca la imposición de una dictadura anticlerical en Portugal y sus territorios de ultramar. Las autoridades de Macao no comprenden, porque deben expulsar a los salesianos, pero el 29 de noviembre llega la orden de expulsión y los salesianos se trasladan a Hong Kong.

En 1920 el territorio misionero salesiano es elevado a Vicariato Apostólico, por lo que Luis Versiglia es nombrado obispo el 9 de enero de 1921. En 1922, monseñor Versiglia hace una visita a Italia, donde Calixto Caravario se ofrece para ayudarle en su labor misionera en China.

Calixto nació en Cuorgné, cerca de Turín, el 8 de junio de 1903. Fue alumno del oratorio de Valdocco y todavía se encontraba en período de formación inicial, cuando en 1924 marchó a China como misionero salesiano. Ordenado de sacerdote en 1929 por monseñor Luis Versiglia, se destinó al vicariato de Shiu Chou.

En el verano de 1926, empiezan las quejas en contra del cristianismo y los extranjeros en Shiu Chou. El 13 de diciembre de 1927, las protestas se radicalizan con el incendio de todas las iglesias y misiones de Shiu Chou.

El 24 de febrero de 1930 Mons. Luis Versiglia viaja hacia a Lin Chou, con el P. Calixto Caravario, sdb, y tres alumnas de las salesianas, para colaborar en la misión salesiana de dicho pueblo. Al día siguiente durante el viaje son apresados por unos piratas que exigen el pago de un peaje. El padre Caravario y monseñor Versiglia intentan proteger a las jóvenes que viajan con ellos para que los piratas no se aprovechen de ellas. Los piratas fusilan a, en Lai-Tau-Tsui a los dos salesianos y capturan a las chicas. Los restos mortales de monseñor Versiglia y los del Padre Caravario, fueron repatriados a Italia.

La autenticidad de su martirio fue reconocida por la Congregación de Causas de los Santos el 13 de Noviembre de 1976 y S. s. Pablo VI emitió el decreto que lo confirma. Fueron beatificados el 15 de mayo de 1983 por el Papa Juan Pablo II y son canonizados por él, el día 1 de octubre de 2000 junto con otros 199 mártires en China. Los protomártires salesianos, junto a los otros mártires del grupo, constituyen la expresión del servicio misionero universal de la Iglesia. Su martirio esta unido al de cristianos chinos y extranjeros, seglares y sacerdotes, hombres y mujeres de todas las edades que son signos de la fe para el pueblo cristiano.

Biografías: Salesianos MEM