Hoy es Fiesta de Santo Domingo de Guzmán, a quien la Virgen le entregó el Rosario…

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Santo Domingo fue quien propagó la devoción del Santo Rosario. La Madre de Dios, en una aparición, le enseñó a Santo Domingo a rezarlo…

Santo Domingo Guzmán (8 agosto 1170 a 6 agosto 1221) también conocido como Domingo de Osma y Domingo de Caleruega, fue un sacerdote castellano y fundador de la Orden de los Dominícos. Es el santo patrono de los astrónomos.

Fiesta: 08 de agosto

Martirologio romano: Memoria de Santo Domingo Guzmán, sacerdote, canónigo de Osma, humilde ministro de la predicación en las regiones devastadas por la herejía albigense, vivió por libre elección en la pobreza más miserable, conversaba continuamente con Dios o de Dios. Deseoso de encontrar una nueva forma de difundir la fe, fundó la Orden de Predicadores, con el fin de restaurar la forma de vida en la Iglesia de los Apóstoles, y recomendó a sus hermanos a servir a los demás a través de la oración, el estudio y el ministerio de la palabra. Murió en Bolonia el 6 de agosto.

Biografía de Santo Domingo

Santo Domingo Guzmán nació en Caleruega (Burgos) en 1170, en el seno de una familia profundamente creyente y muy encumbrada. Sus padres, don Félix de Guzmán y doña Juana de Aza, parientes de reyes castellanos y de León, Aragón, Navarra y Portugal, descendían de los condes-fundadores de Castilla. Tuvo dos hermanos, Antonio y Manés.

Una antigua tradición afirma que antes de su nacimiento, su madre soñó que vio a su hijo bajo la figura de un perro blanco y negro, con una antorcha en la boca.

Esta leyenda parece utilizar el juego de palabras en el nombre medieval de los dominicanos, bastones Domini, “perros del Señor”.

En su bautismo, su madre luego vería una estrella brillante en su pecho, que se convirtió luego en otro de sus símbolos en el arte, y que lo llevó a ser patrono de la astronomía.

Vocación de Santo Domingo – Cronología

  • De los 7 a los 14 años (1177-1184): Recibió una muy rigurosa formación moral y cultural, bajo la preceptoría de su tío el Arcipreste don Gonzalo de Aza. Este fue el momento en que su vocación abrió vuelo hacia la vida sacerdotal.

  • De los 14 a los 28 (1184-1198): vivió en Palencia: seis cursos estudiando Artes (Humanidades superiores y Filosofía); cuatro, Teología; y otros cuatro como profesor del Estudio General de Palencia.

  • 20 años de edad (1190): Terminó su carrera de Artes, recibida la tonsura, se hizo Canónigo Regular en la Catedral de Osma.

  • 21 años de edad (1191): Azotados por el hambre que estaba amenazando en esos momentos a España, es conmovido enteramente su corazón y vende todos sus libros, para así aliviar un poco el sufrimiento a los pobres que la estaban pasando muy mal

  • 24 años de edad, (1194): Es ordenado sacerdote y es nombrado Regente de la Cátedra de Sagrada Escritura en el Estudio de Palencia.

Al finalizar sus cuatro cursos de docencia y Magisterio universitario, con 28 años comienzan a brillar sus cualidades y dones, así que el Obispo le encomienda la presidencia de la comunidad de canónigos y del gobierno de la diócesis en calidad de Vicario General de la misma.

Necesidad de crear una nueva orden

Realizó algunos viajes acompañando al obispo Diego a algunos países, reafirmando así su vocación misionera. En estos viajes, Domingo conocería la desolación que producía en las almas la herejía albigense.

Al terminar sus viajes con el obispo, se rehúsa a tomar posesión de los obispados de los que había sido elegido.

Es así como toma la decisión de fundar una sociedad de predicadores que se encargarían de remediar los males en los que estaba inmerso la sociedad.

En 1215 fundó la Orden de los Frailes Predicadores, o más popularmente conocida como la Orden de los Dominicos y una orden de monjas dedicadas a la atención de las niñas.

Al igual que los franciscanos, los dominicos fueron directamente a la gente para difundir la palabra de Dios. Ambos eran órdenes mendicantes, lo que significa que vivían solamente de las donaciones.

Domingo establece ahora su sede principal en Roma. Fue nombrado Maestro del Sagrado Palacio, que tenía la función de ser el Teólogo personal de los Papas.

Se ha desde entonces ha ocupado por miembros de la Orden Dominicana. Desde entonces, este cargo siempre ha estado ocupado por miembros de la Orden de los Dominicos

El Santo Rosario y Santo Domingo Guzmán

Fue durante ese tiempo que la devoción del Santo Rosario llega a nosotros.

Según cuenta la tradición, Santo Domingo de Guzmán sufría al ver la gran cantidad de males que tenían las personas producto de la herejía albigenses, así que decidió ir al bosque a rezar.

Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio.

La Virgen le mostró una guirnalda de rosas, y lo invitó a rezar el rosario todos los días, y enseñarlo a todos cuantos quisieran escucharlo.

Hoy por hoy, después de la Santa Misa, el Rosario es quizás la devoción más practicada por los fieles. Es una de las devociones marianas que más nos une a Dios por la riqueza de las oraciones de que está compuesto. Todas ellas vienen del cielo, dictadas por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Leer: ¿Por qué los Cristianos Católicos rezamos el Rosario?

Últimos días y última voluntad

Santo Domingo, pasó los últimos años de su vida organizando su nueva orden, viajando por toda Italia, España y Francia, predicando constantemente, captando nuevos miembros, y logrando tener establecimientos para sus nuevas casas.

La nueva orden tuvo un éxito tremendo en el trabajo de la conversión de muchas personas, ya que aplicaba el concepto de Domingo sobre armonización de la vida intelectual con las necesidades populares

Santo Domingo convocó el primer concilio general de la orden en Bolonia en 1220 y murió allí el año siguiente el 6 de agosto 1221, a los cincuenta y un años de edad, después de haber sido obligado por la enfermedad, a regresar de una gira de predicación en Hungría.

En su lecho de muerte les dio a sus hermanos su última voluntad y testamento:

“Tengan caridad, custodien la humildad, aférrense a la pobreza voluntaria. Les prometo que continuaré guiándolos en espíritu” (una promesa que ha guardado hasta la actualidad)

Santo Domingo fue enterrado, de acuerdo con sus deseos, “bajo los pies de sus hermanos.”, y así fue, sus restos descansan en el convento de Bolonia.

Fue canonizado el 03 de julio de 1234 por el Papa Gregorio IX en Rieti, Italia. En sus primeros 100 años, la Orden creció a 30.000 miembros de toda Europa.

Oración a Santo Domingo

Santo Domingo Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, grandioso elocuente y amigo de San Francisco de Asís, tú fuiste defendiste la Fe con gran pasión y entrega, fuiste un luchador contra la oscuridad de la herejía.

Te asemejaste a una gran estrella que brillaba cercana al mundo y señalaste a la Luz divina que era Cristo.

Ayúdanos a nosotros a tener ese celo por defender la fe, a que iluminados por el Espíritu Santo y por tu intercesión, tengamos elocuencia y armonía en nuestras palabras para servir de instrumento de conversión de los pecadores.

Con tu brillo, ayuda a los astrónomos para que sepan estudiar las estrellas y admiren las bondades de su creador, proclamando: “Gloria a Dios en las alturas”.

Amén.

 

Redacción : PildorasdeFe.net | Biografía de Santos y Beatos

 

Hoy es Fiesta de Santo Domingo de Guzmán, a quien la Virgen le entregó el Rosario

REDACCIÓN CENTRAL, 08 Ago. 17 / 12:01 am (ACI).- Santo Domingo de Guzmán nació en Caleruega (España) alrededor del año 1170 en una familia noble. Su madre fue la Beata Juana de Aza. En Palencia recibió una buena educación en diversas materias y se entregó de lleno al estudio de teología.

En aquel entonces se vivía en continuas guerras contra los moros (musulmanes) e incluso entre los mismos príncipes cristianos. Lo que llevó a una terrible hambruna en aquella región. Domingo se compadeció de los necesitados y los ayudaba entregándoles sus pertenencias.

Cierto día llegó ante Domingo una mujer llorando que le dijo que su hermano había caído prisionero de los moros y el joven al no tener nada que darle se ofreció como esclavo para rescatarlo. Este acto impresionó a toda la ciudad y se produjeron tales movimientos de caridad que hicieron innecesario que Domingo se entregara.

Con 24 años de edad fue llamado por el Obispo de Osma para ser canónigo de la Catedral y a los 25 fue ordenado sacerdote. Más adelante el Prelado tuvo que viajar a Dinamarca por encargo del rey Alfonso VIII y se llevó consigo a Domingo. En el viaje, el Santo quedó preocupado al constatar las herejías en que vivían los diversos pueblos.

En 1207, Santo Domingo, junto a algunos compañeros como el Obispo de Osma, se entregó a la vida apostólica, renunciando a toda comodidad y viviendo de limosnas. Al comprender más de la necesidad de una buena formación cristiana de los fieles, fundó la Orden de Predicadores (dominicos) dispuesta a llevar la luz del Evangelio por todas partes.

El Santo fundó centros de apostolado al sur de Francia y encontró grandes dificultades en toda la misión que había emprendido.

Según la tradición, respaldada por numerosos documentos pontificios, cierta noche Santo Domingo, mientras se encontraba en oración, tuvo una revelación en la que la Virgen fue en su auxilio y le entregó el Rosario como un arma poderosa para ganar almas.

La Virgen a su vez le enseñó a recitarlo y le pidió que lo predicara por todo el mundo para que se obtengan abundantes gracias. El Santo salió de la capilla lleno de entusiasmo con el rosario en la mano y, efectivamente, lo impulsó por todas partes, obteniendo muchas conversiones.

Dentro de sus prácticas de penitencia habituales estaban las temporadas de 40 días de ayuno a pan y agua, el dormir sobre tablas duras, caminar descalzo por caminos irisados de piedras  y senderos cubiertos de nieve, soportar insultos sin responder palabra alguna, predicar a pesar de estar enfermo y nunca mostrar desánimo. Era el hombre de la alegría y buen humor.

Santo Domingo, gran amigo de San Francisco de Asís, partió a la Casa del Padre en Boloña el 6 de agosto de 1221. Fue canonizado en 1234 por el Papa Gregorio IX, quien dijo que “de la santidad de este hombre estoy tan seguro, como de la santidad de San Pedro y San Pablo”. Su fiesta se celebra cada 8 de agosto.

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