Hoy se conmemora a San Etelberto de Kent, rey católico de Inglaterra…

Hoy se conmemora a San Etelberto de Kent, rey católico de Inglaterra

REDACCIÓN CENTRAL, 24 Feb. 18 / 12:05 am (ACI).- San Etelberto fue rey de Kent (sudeste de la Inglaterra medieval) cerca de los años 580 o 590 hasta su fallecimiento.

Según la tradición, estuvo casado con una princesa cristiana llamada Berta, cuya piedad y amables virtudes la llevarían a la santidad y lo dejaron deslumbrado. No obstante la conversión de este rey no llegó con ella, sino que sucedió después de la llegada de San Agustín de Canterbury y sus misioneros enviados por el Papa San Gregorio Magno.

Cuando estos misioneros llegaron al pueblo de Thanet, en Kent, fueron inmediatamente recibidos por Etelberto, y le contaron las razones de su viaje.

Luego de este encuentro, el Santo les concedió permiso para predicar en todo el pueblo y les entregó la iglesia de San Martín para que pudiesen celebrar la Misa y otras liturgias.

Desde ese momento las conversiones empezaron a multiplicarse, y pronto el rey y su corte fueron bautizados en Pentecostés del año 597.

San Etelberto además les dio permiso para reconstruir las antiguas iglesias y construir varios templos, monasterios y algunas diócesis, como la de Rochester.

Se convirtió en un modelo por la nobleza de su conversión y tras 56 años de reinado, falleció en el año 616.

Fue sepultado en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, donde descansaban los restos de su esposa, la reina Santa Berta.

Etelberto, rey de Kent, se casó con una princesa cristiana llamada Berta, que era hija única de Chariberto, rey de París. Etelberto concedió a su esposa plena libertad para participar de su religión, y Berta llevó a Inglaterra a Liudardo, un obispo francés. La tradición habla de la piedad y las amables virtudes de Berta, que indudablemente impresionaron mucho a su marido; sin embargo, el rey no se convirtió hasta la llegada de San Agustín y sus compañeros.

Los misioneros enviados por San Gregorio el Grande, desembarcaron en Thanet, desde donde se comunicaron con el rey, anunciándole su llegada y las razones de su viaje. El rey les rogó que permanecieran en la isla y pocos días más tarde, fue personalmente a escucharlos. Luego de este encuentro, San Etelberto les concedió permiso para predicar en todo el pueblo, convertir a cuantos pudieran y les entregó la iglesia de San Martín para que pudiesen celebrar la Misa y otras liturgias.

Las conversiones empezaron a multiplicarse, y pronto el rey y su corte fueron bautizados en Pentecostés del año 597. El rey además les dio permiso para reconstruir las antiguas iglesias y construir otras nuevas. Su gobierno se distinguió por el empeño que puso en mejorar las condiciones de vida de sus súbitos; sus leyes le ganaron el aprecio de Inglaterra, en épocas posteriores, y su apoyo a la fe católica permitió que se construyesen muchos templos, monasterios y algunas diócesis, como la de Rochester.

El santo pronto se convirtió en un modelo por la nobleza de su conversión. La acogida que dio a los misioneros y su gesto de escucharles sin prejuicios son un caso extraordinario en la historia. Con su actitud de no imponer la fe en sus súbditos, a pesar de su celo por propagarla, favoreció enormemente la obra de los misioneros.

Después de cincuenta y seis años de reinado, falleció en el año 616, y fue sepultado en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, donde descansaban los restos de la reina Santa Berta y San Liudardo.

ACI Prensa