III: ¿Existe una guerra entre Dios y el demonio?…

curso-demonologia-guerra-entre-dios-demonio

¿Hay una guerra entre Dios y el demonio? – El demonio busca la oportunidad para seducir al hombre para apartarlo de Dios…

Continuando con el Mini Curso de Demonología del Padre Fernando Ugarte, a continuación te presentamos la tercera entrega del mismo.

Sabemos que Dios no creó demonios sino ángeles, espíritus puros, dotados con gracia santificante, hermosos y capaces de bondad. Dios dotó a todos los ángeles con libertad para escoger el bien y el mal. Satanás y sus seguidores, por orgullo, pecaron, quisieron separarse de Dios y se llenaron de maldad. El demonio busca la oportunidad para seducir al hombre para apartarlo de la verdadera felicidad que se encuentra solo en Dios.”

¿Hay una guerra entre Dios y el demonio?

Hay una lucha que el demonio hace contra el Reino de Dios y los hijos de Dios pues él sabe que no puede atacar a Dios su Creador, ni siquiera voltear a verlo por ser una mera criatura inferior. Es una guerra de un sólo lado, pues Dios no está en combate. Sin embargo nosotros los hombres si luchamos en defensa en esta batalla espiritual contra los ataques del mal.

¿Por qué se ve más el mal que el bien en este mundo?

Porque el Maligno es como un perro furioso que está dando patadas de ahogado pues se sabe ya perdido y en su desesperación y coraje hace más escándalo para que creamos que él está venciendo cuando en realidad ya fue vencido desde la cruz.

¿Dios ganará al final de la historia?

No, Dios ya ganó esta guerra.

¿El infierno existe?

El infierno existe como una situación del alma, tristísima, dolorosa, tremenda en dónde el mayor castigo y tormento será saber que cada uno pudo haberse salvado pero que por soberbia negligente se prefirió como los ángeles caídos darle la espalda a Dios.

¿A qué le tiene miedo el demonio?

A muchas cosas, de hecho es más miedoso de lo que podemos imaginarnos, él le teme a todo lo que es Santo, por ejemplo, él le teme a: Dios, a la Cruz, a la Sangre de Cristo, a la Presencia del Espíritu, a la Santísima Virgen María, a la Iglesia, a la Eucaristía, la Confesión, a la oración, al Santo Rosario, al agua bendita, a los objetos benditos, a la Palabra de Dios, a los santos, a los ángeles, a las almas buenas.


Padre Fernando Cerero, publicado originalmente en su FanPage