La batalla final entre Dios y el demonio será sobre matrimonio y familia…

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¿Hay una profecía de Sor Lucía de Fátima que se refiere a la batalla final entre el Señor y Satanás sobre la familia?…

En un artículo publicado por National Catholic Register, Benjamin Harnwell, Director del Instituto Dignitatis Humanae, con sede en Roma, señala que existe una guerra espiritual en la el centro de la batalla es el matrimonio y la familia. En el mismo Harnwel, se pregunta:

¿Por qué los católicos debemos preocuparnos por la decisión tomada por el Tribunal Supremo sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos? ¿Tiene esto alguna importancia en la historia de la humanidad?

Debo emitir una señal de alerta a continuación: deje de leer ahora si no quieres saber lo que sucederá al final:

En 2008, después de ofrecer la Santa Misa en la tumba del Padre Pío, al cardenal Carlo Caffarra se le preguntó acerca de la guerra espiritual en el campo de batalla de la familia.

El cardenal Caffarra fue presidente y fundador del Instituto Pontificio Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, y ha participado activamente en la preparación de la Familiaris Consortio, exhortación apostólica profética del Papa San Juan Pablo II sobre la familia.

El matrimonio y la familia es el campo de batalla

Pregunta: ¿Hay una profecía de Sor Lucía dos Santos, de Fátima, que se refiere a “la batalla final entre el Señor y el reino de Satanás”?. El campo de batalla es la familia. La vida y la familia. Sabemos que usted era el encargado por Juan Pablo II para planificar y establecer el Instituto Pontificio para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia.

Respuesta del Cardenal: Sí, yo lo era. Al inicio de este trabajo que me ha encomendado el Siervo de Dios San Juan Pablo II, escribí a la Hermana Lucía de Fátima a través de su obispo ya que no podía hacerlo directamente.

Inexplicablemente, sin embargo, yo no esperaba ninguna respuesta, ya que sólo había pedido oraciones, y por el contrario, recibí una carta muy larga con su firma – ahora se encuentra en los archivos del Instituto. En esta carta encontramos escrito lo siguiente: la batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del matrimonio y la familia.

No tenga miedo, añadió, porque cualquier persona que trabaje para la santidad del matrimonio y la familia siempre combatirá y se opondrá en todo sentido, porque esta es una cuestión decisiva. Y luego concluyó: sin embargo, la Virgen ya ha aplastado la cabeza.

Hablando también a Juan Pablo II, ustedes también sintieron que este fue un punto crucial, ya que tocó el pilar de la creación, la verdad de la relación entre el hombre y la mujer entre las generaciones.

Si el pilar fundacional se toca todo el edificio se derrumba y esto lo estamos viendo ahora, porque estamos en este punto y lo sabemos. Yo estoy conmovido cuando leí las mejores biografías de Padre Pío, sobre cómo este hombre era tan atento a la santidad del matrimonio y la santidad de los cónyuges, incluso con un rigor justificable en algunas ocasiones.

Este episodio sugiere fuertemente que la decisión del Tribunal Supremo puede ser leída a través del lente de una dramática guerra espiritual, y la familia está firmemente en el centro de la batalla.

El demonio quiere engañar a los hijos de Dios

El entonces Cardenal Jorge Mario Bergoglio (ahora Papa Francisco) dijo mucho en ese momento en su ahora famosa carta a los Carmelitas de Argentina.

Por delante de una iniciativa en 2010 para hacer de la Argentina el primer país latinoamericano en introducir una legislación del mismo sexo, el cuál, finalmente se aprobó. Bergoglio advirtió:

“No seamos ingenuos: no es un simple lucha política; es una intención [la cual es] destructiva del plan de Dios. No es un mero proyecto legislativo (éste es un mero instrumento), sino más bien un movimiento del padre de la mentira que quiere confundir y engañar a los hijos de Dios.”

Ahora que el autor de esas palabras es Sumo Pontífice, él está en la posición única de ser capaz de guiar a los católicos a través, en lo que algunos comentaristas ya están diciendo que será el comienzo de una nueva persecución de los cristianos en el mundo occidental

En un encuentro con la Conferencia Internacional Católica del Guidismo, realizado en el Vaticano el 26 de junio de 2015, el Papa Francisco resaltó el valor de la mujer dentro de la sociedad y denunció también sobre las ideologías que afectan al plan de Dios. En esa oportunidad dijo:

“Estamos en un mundo en el que se propagan ideologías contrarias a la naturaleza y al plan de Dios para el matrimonio y la familia. Se trata, por lo tanto, de educar a las niñas no sólo a la belleza y la grandeza de su vocación de mujer, en una relación justa y diferenciada entre el hombre y la mujer, sino también a asumir importantes responsabilidades en la Iglesia y en la sociedad.”

Permanecer firmes en la esperanza

Arzobispo Joseph Kurtz, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, en respuesta a la aprobación del “matrimonio” gay en Estados Unidos, expresó en un comunicado, su mensaje y esperanza al pueblo cristiano que vale la pena citar:

Animo a los católicos a seguir adelante con fe, esperanza y amor: la fe en la verdad inmutable sobre el matrimonio, enraizada en la permanencia de la persona humana y confirmada por la revelación divina; espero que estas verdades, una vez más prevalezcan en nuestra sociedad, no sólo por su lógica, sino por su gran belleza y manifiesto de servicio para el bien común; y amor para todos nuestros vecinos, incluso a todos aquellos que nos odian o que nos castigan por nuestra fe y convicciones morales.”

Antes todos estos sucesos que estamos viviendo, persecuciones, ofensas, constantes profanaciones a la eucaristía y ahora el ataque directo a la familia y el matrimonio, todos los cristianos debemos responder con nuestro ejemplo de vida, testimoniando que el matrimonio entre un hombre y una mujer es en sí el reflejo del amor de Dios en la tierra.

Además, todos los cónyuges deben vivir llenos de alegría y esperanza. Después de todo, nada respaldará mejor nuestras palabras y enseñanzas sobre el matrimonio que las vidas santas y felices de las parejas casadas.

La unión de un hombre y una mujer, siempre debe estar abierta a la vida y dispuesta a la crianza de los hijos.

Por eso, llamar a cualquier tipo de unión como “matrimonio” es una mentira que atenta directamente contra las bases de la una verdadera familia. Debemos formarnos para apreciar la riqueza del verdadero matrimonio y con ello dar testimonio coherente de vida a otros.

 

Adaptación y traducción al español por Qriswell J. Quero para: PildorasdeFe.net, del artículo publicado originalmente en National Catholic Register