Rezar la Novena a San José por un buen esposo puede tener resultados inesperados…

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Si el día de San Valentín está dedicado al romance, la fiesta de San José podría dedicarse al amor y al matrimonio…

Cuando yo tenía 18 años, recuerdo que recé la novena a San José por la intención de conseguir un marido algo parecido a Orlando Bloom. Sí, lo sé, 18 es infantilmente joven, y en ese momento yo anhelaba ser una novia adolescente con un velo de encaje rosa pálido que bailaría por el pasillo hasta la boda de Chuck Berry. Era una adolescente (no estoy bromeando, esos eran mis planes de boda).

En ese momento, no me importaba si el tipo era católico o no, siempre y cuando fuera extremadamente apuesto y tuviera el pelo grueso. Claramente, mis prioridades estaban en orden. Ni contarles que eso nunca sucedió y aún no estoy casada. Gracias, San José por las oraciones sin respuesta.

Sin embargo, no me atreví a ofrecerle la novena a San José por un bombón devastadoramente guapo durante mis veinte años.

¿Por qué no? Mi razón tiene que ver irónicamente con el hecho de que me volví un poco más seria sobre mi fe.

Tengan paciencia mientras les explico: durante la década que duró entre 20 y 30 años, escuché a muchos hombres y mujeres decir que rezaban a San José por un esposo o esposa, y que, sí, tenían marido o mujer, y que San José les dio lo que pidieron, pero habían ciertas astillas: que su cónyuge no era católico y en algunos casos su compañero de vida era anticatólico

Estuve bastante desanimada orando a San José porque no creía que mis nervios pudiesen soportar a alguien que odiara a la Madre Iglesia.

Al escuchar a las personas que lamentaban casarse con personas no católicas, percibí que, a fin de cuentas, casarse con alguien que odiara a la Iglesia Católica era mucho peor que estar soltera. Temía que me sobreviniera el mismo destino: encontrar a alguien y enamorarme, pero con un hombre que despreciara a la Iglesia.

Pero el tiempo es un sanador y muchos de los mismos no católicos (mencionados anteriormente) casados ​​con católicos de cuna se han convertido y se han convertido al catolicismo. Puede ser parte del plan maestro de San José que unifique a los católicos con los no católicos para que el católico influya en los no católicos a convertirse. La astilla se desgasta en el tiempo, desgastada por San José, hasta que las cosas se suavicen.

Dado su historial de encontrar maridos y esposas para hombres y mujeres llamados al matrimonio, la fiesta de San José en realidad debería celebrarse en la misma escala que el día de San Valentín. Si el Día de San Valentín es una metáfora del romance, entonces el día de San José podría ser una metáfora del amor y el matrimonio.

Si el 14 de febrero es para festejar con vino burbujeante y corazones de chocolate baratos, la fiesta de San José podría convertirse en el día en que se renueven los votos matrimoniales, cuando se saca el vestido de boda y se lo muestran a los niños y una época de romper el mejor champán.

Para algunos católicos que rezaron la novena a San José por su cónyuge y obtuvieron el hombre / mujer de sus sueños, podría ser un momento para ofrecer oraciones de acción de gracias.

Para las personas que están buscando al señor correcto o al señorito correcto, entonces ofrecer la novena a San José hoy sería óptimo.

Adaptación y traducción por Qriswell Quero de Pérez para PildorasdeFe.net, del artículo publicado en: Catholic Herald, autor: Mary ORegan