San Fidel de Sigmaringa. Fraile y mártir. El abogado de los pobres…

San Fidel es conocido como el abogado de los pobres. Lo dejó todo para hacerse Fraile capuchino y dedicarse a la predicación…

San Fidel de Sigmaringa fue un sacerdote de la Iglesia que siendo aún muy joven resaltó por su gran inteligencia en los estudios de Leyes en Friburgo de Brisgovia, Suiza y que por un episodio de corrupción que quiso plantearle uno de sus amigos abogados, lo deja todo y se va a Friburgo, en donde ingresa al convento de los capuchinos. Allí se desempeñó como guardián del convento Weltkirchen. Debido a sus grandes predicaciones, numerosas personas se convirtieron a la Fe católica.. En 1622, mientras predicaba en Séwis, un batallón de soldados, dirigidos por un ministro protestante, pone fin a su vida debido a que no quiso renegar de su fe y retractarse de todo lo que había predicado. Fue canonizado en 1746 por el Papa Benedicto XIV.

Fiesta: 24 de abril

Martirologio romano: San Fidel de Sigmaringa, sacerdote y mártir, quien fue primero un gran abogado, sintió el llamado de Dios e ingresó en la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, llevó una vida muy austera de vigilias y oraciones. Asiduo en la predicación de la palabra de Dios, fue enviado en los territorios de la actual Suiza para consolidar la doctrina correcta, y debido a su fe católica, en Séwis, encontró la muerte a manos de algunos protestantes.

Lo llamaban el abogado de los pobres, ya que se hizo defensor gratuito de aquellos que no tenían suficiente dinero para pagar a un abogado.

Biografía de San Fidel

San Fidel, nació en Sigmaringa, Alemania, en el año 1578, su nombre real era Marcos Rey. Fue un joven dotado con gran inteligencia. Se graduó con honores en filosofía y derecho en la Universidad de Friburgo en Suiza.

El Conde de Stotzingen, al confirmar las grandes actitudes y estudios de Fidel, se dispone a invitarle y así confiarle el estudio de unos niños y jóvenes de las familias pertenecientes a la nobleza en Alemania.

Marcos recibe con mucha alegría esta invitación y acepta la responsabilidad de impartirle educación a estas jóvenes promesas, los cuales, al poco tiempo, quedaron maravillados por el gran ejemplo que les daba.

Fidel (Marcos), como abogado, fue un hombre muy recto y disciplinado. Lo llamaban el abogado de los pobres, ya que se hizo defensor gratuito de aquellos que no tenían suficiente dinero para pagar a un abogado que les defendiera.

Vestía con atuendos muy pobres para así no gastar tanto en trajes costosos y ahorrarse ese dinero para donarlos a los más necesitados.

Nunca tuvo vicios y nunca nadie lo observó en sitios o fiestas que pusieran en duda su integridad. Nunca empleó palabras insultantes mientras ejercía su profesión los juicios que estuvo involucrado, más aún, nunca respondió a los insultos de sus compañeros abogados que eran sus contrarios en algunas de las discusiones.

Un hecho de corrupción lo empuja a la vida religiosa

San Fidel sintió el llamado fuerte de Dios, por un hecho muy particular en su vida que le causó gran aflicción a su corazón

Un día, un compañero que era el abogado contrario en uno de sus casos, quiso sobornarlo para arreglar las cosas de tal modo de dar la victoria a hombre rico que había realizado actos poco loables, y con esto, Fidel se niega, se asusta al ver como Satanás fácilmente podía hacer caer a cualquier abogado.

San Fidel toma una decisión importante para su vida, toma sus pertenencias y la dona a los pobres y al Obispo de la ciudad, quien usa su parte para costear el estudio de los nuevos seminaristas.

Se embarca en una nueva carrera, esta vez espiritual, y lo abandono todo, yéndose a Friburgo, donde quiso ingresar en el convento de los capuchinos y así vestir el humilde hábito de San Francisco.

Se ordena sacerdote a los treinta y cinco años, el 4 de octubre de 1612, se le asigna el nombre de Fidel.

Se dedicó, más que otra cosa, a formarse teológicamente, pero además de esto, practicó la piedad a tal punto que pasaba largas horas en continua oración, unidas a vigilias enteras.

Se hizo un hombre muy penitente, castigaba su cuerpo muy a menudo para nunca dejarse ganar por la soberbia y crecer en humildad.

De inmediato salieron a relucir todos sus dotes intelectuales y espirituales y es nombrado Superior de varios conventos, los cuales dirigía con gran sabiduría y humildad.

Al mismo tiempo lo eligen guardián de los conventos de Feldkirch y Friburgo, en donde, los habitantes de la región, quedaron admirados por su extraordinaria valentía y caridad con los que los ayudó durante una epidemia que los azotaba.

Fidel, también fue elegido, debido a sus grandes dotes de predicador, como misionero para viajar al poblado de Rezia, en donde abundaban los protestantes.

Las conversiones fueron numerosas, pero la intolerancia de muchos terminó por crear alrededor del santo, un comportamiento muy hostil

Con mucha valentía e ímpetu, Fidel continuó su misión, yendo de pueblo en pueblo para impartir cursos de predicación. En uno de sus viajes dijo a sus hermanos:

“Si quieren matarme, aceptaré con alegría la muerte por amor a nuestro Señor Jesús. La voy a sentir una gran gracia.”

Estando en Séwis, y mientras Fidel realizaba su predicación, se escucharon algunas detonaciones, disparos de escopetas que querían detener el sermón del Santo. Pero Fidel, más envalentonado todavía gritaba a viva voz la Palabra de Dios.

Entonces, aparecieron de la nada unos veinte soldados, acompañados de un ministro protestante, quienes rodearon al Fraile. Le ordenaron que se retractara de todo lo que había predicado, a los que Fidel respondió:

“No puedo hacer eso, es la Fe de Jesús. Daría mi vida voluntariamente por ella”.

Apenas si tuvo tiempo de pronunciar algunas palabras de perdón e invocando a Jesús y María, cuando muere por el filo de una espada. Esto sucedió el 24 de abril de 1622.

Fue canonizado en 1746 por el Papa Benedicto XIV. Es considerado el Protomártir de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide

 

 

Redacción : PildorasdeFe.net | Biografía de Santos y Beatos